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La Conciencia de Amor
Alocución dada por Laurence Newey,
de Lucis Trust, durante un forum titulado :
Las perspectivas esotéricas de
la ciencia de la Conciencia
Sábado 31 de mayo de 2003, Hotel Thistle – Victoria, Londres
Preside la Sesión : David Lorimer
Otros
conferenciantes :
Nick Thomas - Sociedad Antroposófica web:www.anthroposophy.org.uk
Prof. Ian Thompson - Sociedad Swedenborgweb: http://www.swedenborg.org.uk/
Dr. Edi Bilimoria - Fundación para los Estudios Teosóficos:
web: theosophical-society.org.uk
Cuando se aborda un tema tan importante como
el de la conciencia, el campo es muy amplio, y, puesto que el
objetivo principal de los escritos de Alice Bailey es ayudar
a todos y a cada uno a expresar el amor en el mundo, esta
tarde vamos a concentrarnos en este aspecto magnética y
atractivo de la conciencia. Para empezar, vamos a examinar primero
como se manifiesta en general esta conciencia, luego, nos detendremos
más especialmente en la «pequeña voz silenciosa»
de la conciencia, y el despertar del Amor.
| La Conciencia de Amor
Conciencia >
Amor >
Radiación
La Radiación es
transmutación en curso de realización....
el paso de un estado de ser a otro por medio del fuego. |
La relación entre amor y conciencia
es uno de los puntos clave de las enseñanzas de Alice Bailey,
y, en especial, la creciente radiación de amor en aquellos
que estánempezando a trascender el estado de conciencia
estrictamente humano. En un punto específico de la evolución,
la radiación es una indicación de que la esencia
de la vida dentro de una forma particular comienza a responder
a la presión magnética de un centro de energía
superior, más inclusivo. La vida ha evolucionado al punto
de que ya no puede permanecer confinada en sus estrechos muros,
y trata de evadirse. Se pueden encontrar ejemplos en la radioactividad
de algunos minerales, así como en el perfume y la belleza
de algunas especies entre las más evolucionadas del reino
vegetal.
Una forma de radiación menos evidente
pero a pesar de todo existente en el mundo animal, es la devoción
y la actividad inteligente de los animales domésticos.
Al responder a la presión magnética de la vida humana,
emiten tan poderosas emanaciones que pueden evocar mucha emoción
y afecto en nosotros. Por lo que se refiere al reino humano, la
radiación encuentra aquí su expresión en
forma de amor y servicio - esa manifestación espontánea
de un corazón amoroso y de una mente inteligente, que caracteriza
a aquellos cuya intuición está despertando a la
llamada del quinto reino de la naturaleza - el reino de las almas.
Aquí la identificación con el yo personal se vuelve
más inclusiva, para incluir a todas las otras vidas como
parte de la propia identidad y viceversa, todas las demás
personas son consideradas como parte de la Vida Una en Quien vivimos,
nos movemos y tenemos nuestro ser; la conciencia de grupo, en
lugar de la conciencia individual, es ahora el rasgo dominante.
En resumidas cuentas, la radiación es
"la transmutación en curso de realización....
el paso de un estado de ser a otro por medio del fuego".
Así evoluciona la conciencia, creando formas, que se superan,
creando nuevas formas luego, y en períodos críticos,
pasando de un reino a otro. Para comprenderlo mejor, también
será necesario examinar la evolución de la conciencia
en términos de fuego, un poco más tarde... La Humanidad,
como reino de la naturaleza, es presa de las llamas del dolor
y del sufrimiento, pero se produce una transmutación constante
en un número creciente de personas que pasan por, o van
hacia, un estado radiante. A lo largo del mundo en este momento,
vemos el despertar del amor, e innumerables vidas dedicadas a
causas humanitarias. El rápido crecimiento del número
de organizaciones no-gubernamentales, y la tendencia aún
vacilante pero que se refuerza hacia la síntesis, simbolizada
por las Naciones Unidas y los bloques socio-económicos
como la Comunidad Europea, son igualmente signos. Nos encontramos
ciertamente en una época apasionante, cuando la humanidad
empieza a reorientarse hacia un reino más elevado de la
naturaleza, mientras los pioneros se preparan para pasar las iniciaciones
de fuego, que hacen posible la transferencia. Esto tendrá
tremendas repercusiones para toda la humanidad, y nos lanzará
a la llamada “Nueva Era” de paz y progreso espiritual que cada
vez más es objeto de nuestra anticipación.
Así, en términos de evolución
de la conciencia, todo se dirige decididamente hacia una mayor
inclusividad y hacia la expresión de la VIDA UNA - el movimiento
ordenado es una característica fundamental del ser manifestado.
Un aspecto de la Conciencia Absoluta se ha precipitado en el universo,
se ha fragmentado y se ha vuelto ciego, mudo e inerte por la tosca
vibración de su entorno. Estas miríadas de puntos
diferenciados de la UNA VIDA se encuentran en diferentes estapas
de despertar y están haciendo el largo esfuerzo hacia la
Fuente Única, llevando con ellos la esencia de sus experiencias.
La naturaleza de la Conciencia Absoluta fuera
de de manifestación, y la génesis del universo están
expuestos espléndidamente en la Doctrina Secreta, pero
para los propósitos de esta charla, nos circunscribiremos
a la conciencia dentro del universo, o más específicamente,
dentro de nuestro sistema solar; no obstante algunas palabras
de Helena Blavatsky proporcionan un buen telón de fondo.
Ella describe el impulso que trajo el universo a la manifestación
como «la VIDA UNA, eterna, invisible pero Omnipresente,
sin comienzo ni fin, aunque manifestándose en ciclos regulares,
entre cuyos períodos reina el oscuro misterio del no-Ser...
Su único atributo absoluto... se llama en lenguaje esotérico
el 'Gran Aliento', que es el movimiento perpetuo del universo,
en el sentido del ESPACIO ilimitado, eternamente presente. Lo
que está inmóvil no puede ser DIVINO. Pero entonces,
de hecho, no hay nada más que la realidad absolutamente
inmóvil dentro del alma universal ». La Doctrina Secreta,
Vol. 1 -edición facsímil, p. 2.
Tres tipos de movimiento
Entonces, el movimiento es la característica
sobresaliente de la manifestación, y hay tres tipos principales,
relacionado cada unocon un aspecto de la trinidad divina, tema
central de muchas de las grandes religiones y filosofías
mundiales.

En el Cristianismo tenemos, claro está,
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; en el Hinduismo:
Shiva, Vishnu y Brahma; en los Hebreos: Kether, Chokmah y Binah,
y en los Egipcios: Osiris, Horus e Isis, y así sucesivamente.
Las enseñanzas esotéricas se refieren a esta trinidad
en términos de sus principales características:
Voluntad, Amor-Sabiduría e Inteligencia Activa. Cada una
de las tres Divinidades o Logos que comprenden la trinidad divina
posee los tres aspectos, pero demuestra uno más dinámicamente
que los demás, y es lo que permite diferenciarlo.
Refiriéndonos a Tratado sobre Fuego
Cósmico, de Alice Bailey, empezaremos con el tercer
aspecto de la trinidad, la Inteligencia Activa. Esta energía
se expresa a través del movimiento de rotación,
debido al fuego latente en la materia misma. El movimiento rotativo
es visible a nuestro alrededor - los átomos, los planetas,
los sistemas solares y las galaxias, giran todos en sus ejes y
dentro del perímetro de estas esferas unificadas que giran,
se encuentra variedad y diferenciación. Por la revolución
de la materia, aumenta la actividad, haciendo el material más
flexible y adaptable.
El segundo Logos de la
trinidad divina, Amor-sabiduría, está tratando de
fusionarse con la inteligencia activa del tercer aspecto, y Él
agrega al movimiento rotativo de todos los átomos Su propio
tipo de movimiento, el movimiento cíclico en espiral. La
circulación a lo largo de una órbita alrededor de
un punto focal central, en una espiral en ascensión constante,
produce dos resultados:
Primero, la reagrupación de los átomos
en para constituir formas.
Y segundo, por medio de estas formas, crece
la necesidad de contacto y el desarrollo de la conciencia a través
de la gradual rarefacción y refinamiento de las fomas,
a medida que el Espíritu de Amor o la Llama Divina continúa
su movimiento en espiral hacia su fuente de origen.
Después de haber considerado el segundo
y tercer aspectos de la trinidad divina, llegamos ahora finalmente
al primer aspecto de la trinidad, que es la Voluntad. El modo
de acción de la Voluntad, quizás no les sorprenderá,
es literalmente un impulso adelante a través del espacio.
Esta progresión adelante. es la voluntad detrás
del proceso evolutivo, que impulsa el espíritu hacia adelante
hasta que emerja de la materia con las cualidades y facultades
adquiridas por sus experiencias. Esto también aumenta por
sí mismo la vibración de materia. La actividad del
primer Logos es la síntesis de las almas que están
ganando conciencia a través de la manifestación.
Su función es sostenerlos en la manifestación para
el período deseado, y entonces fusionarlos de nuevo con
su fuente espiritual. Él sintetiza el espíritu con
el espíritu.
La progresión del bien
Así, a través de estos tres aspectos
de movimiento ordenado, vemos una progresión constante
de la conciencia. Porque no hay nada completamente estático
en la existencia, todo está cambiando constantemente, mutando,
adaptándose y creciendo gracias al contacto con todo. La
manifestación es una progresión de relaciones intrincada
y ampliándose siempre - cada contacto trae una expansión
de conciencia, no sólo para las unidades involucradas,
sino para todo el colectivo. Al mismo tiempo, es una expansión
de amor e inclusividad, una capacidad de englobar conscientemente
una mayor parte de ese todo - un poder creciente para unir todos
los elementos tejiendo una amplia red de relaciones hasta que
la síntesis subyacente de la creación se exprese
como una unidad consciente.
Éste es el verdadero significado de
Amor, la capacidad de relacionar aspectos superiores de la creación
de forma armoniosa y bella. A través de las épocas,
los conceptos de Belleza y Amor han sido falseados y deformados
y su significado se ha vuelto menos evidente. La etimología
puede ayudarnos a clarificar las cosas revelando su verdadera
naturaleza. Si nos remontamos al pasado, la palabra belleza es
una forma diminutiva del latín antiguo 'bonus', que significa
'bueno', y para que algo sea verdaderamente bello, también
tiene que ser 'bueno', en sentido espiritual. La palabra 'Good'
('Bueno', en inglés), a su vez, aunque desde luego esté
relacionada con la palabra 'God' ('Dios', en inglés), tiene
sus raíces en la Alemania de la prehistoria, y la palabra
'gath' que significa 'reunir', tiene su raíz en la palabra
Inglesa 'gather' y 'together'. Pitágoras llamó al
Creador, la fuente de todo, el 'Bueno', y éste es un título
apropiado porque a través del esquema de la evolución,
Dios lo junta todo en su seno, y así lo 'reúne'.
El proceso evolutivo podría ser definido por consiguiente
de manera simple pero precisa como la progresión del bien.
Desde esta perspectiva, el universo está
hecho de gradaciones sucesivas del bien, con la materia en lo
más bajo de la escala, el espíritu en lo más
alto, y la belleza o etapa de desarrollo de la armonía
entre ellos - el área de resonancia que a menudo se llama
el alma. Por consiguiente, cualquier alma es bella, por definición:
es la belleza misma, el punto de tensión entre la unidad
y la diversidad, la interacción entre lo manifestado y
lo no manifestado, entre el espíritu y la materia. A medida
que lo que es inferior en el esquema evolutivo se acerca a lo
que es superior, la resonancia, y por consiguiente la belleza,
aumentan constantemente hasta que este principio mediador desaparezca,
después de haber servido su propósito de intermediario,
y los dos niveles se fundan en uno. A un nivel fundamental, la
belleza aparece cuando la conciencia que reside en una forma ha
integrado las partes constitutivas en una resonancia unificada.
Esta armonía de movimiento crea un vórtice a través
del cual la belleza entra como un flujo de luz, llevando la vida
superior a la que es inferior, y elevándola hacia sí
en el proceso.
Tres tipos de fuego
Y así el amor y la belleza son cualidades
radiantes de este movimiento ordenado, rítmico, que gana
en poder e intensidad a medida que la tasa de vibración
de la conciencia se eleva de un nivel de expresión a otro.
Como hemos mencionado anteriormente, esta transmutación
tiene lugar a través de la ación del fuego. Para
comprenderlo mejor, vamos a considerar ahora los tres tipos de
movimiento asociados con la trinidad divina en términos
de fuego.

Volviendo una vez más a Tratado
sobre Fuego Cósmico, y empezando una vez más
con el tercer Logos de Inteligencia Activa, recordamos que Su
característica principal es el movimiento de rotación,
debido a que Él es el fuego en la materia. Este fuego o
calor latente hace girar al átomo que, con su movimiento,
empuja a otros átomos. Por consiguiente es la base de la
diversidad, la separación y la individualidad. La acción
del tercer Logos se conoce como Fuego por Fricción.
El segundo Logos de Amor-Sabiduría
se caracteriza por el Fuego Solar; es la espiral de fuego de la
mente divina, el aspecto constructor de formas. A través
del poder de atracción del Amor-Sabiduría, este
Logos trasciende la tendencia a repelerse que tienen los grupos
de átomos, para crear magnéticamente las formas,
pero volveremos al tema en breve.
El primer Logos de Voluntad es
el Fuego Eléctrico, el fuego de puro Espíritu. Este
fuego impulsa la evolución adelante para que se consuma
en el fuego de la victoria. Rige el proceso evolutivo, aunque
el resultado esté más allá de la comprensión
humana, e incluso más allá de los conocimientos
de las inteligencias espirituales más elevadas dentro del
sistema solar. La naturaleza del fuego eléctrico del espíritu
está bellamente resumida en la declaración de Cristo
al iniciado, Nicodemus que apela a la mente abstracta, si no a
nuestro pensamiento racional. "El viento (... el Espíritu)
sopla allí donde se encuentra, y tu puedes escucharlo,
pero no puedes decir de donde viene ni a donde va. Así
como todo lo que ha nacido del Espíritu".
Estas palabras contienen dos
ideas - la de la procedencia y la dirección de un sonido,
y el resultado que produce. Se trata de la evolución, y
el efecto de la energía dirigente o de la actividad del
Espíritu.
Y así tenemos el fuego
eléctrico, el fuego solar y el fuego por fricción.
Si queremos enfocar nuestra atención ahora en el segundo
aspecto de Amor-Sabiduría, se dice que "el fuego de
la materia y el fuego eléctrico del Espíritu mezclados,
producen, en tiempo y espacio, ese fuego que llamamos solar. Es
la cualidad de la llama, o llama esencial, producida por esta
fusión". El Fuego Solar, en otros términos,
es la Conciencia.
Crisis, tensión, emergencia
Después de haber considerado la evolución
en términos de fuego, quizás no sea sorprendente
que el dolor y el sufrimiento sean un rasgo común en la
vida. Dado que el fuego por fricción rige nuestra experiencia
en el mundo, cuánto más deseemos existir en él,
más experimentaremos la intensidad ardiente del placer
y el dolor que produce el contacto. El placer y el dolor son los
dos grandes polos opuestos entre los que oscilamos permanentemente,
es decir, hasta que aprendamos a caminar entre ellos a lo largo
del sendero de la luz fría y brillante del fuego solar.
Éste es el noble sendero medio de Buda, y quizás
podemos ver desde un ángulo nuevo, la lógica imparable
de Sus cuatro nobles verdades, basadas en la premisa de que el
deseo de una existencia fenoménica es inseparable del sufrimiento
y el dolor.
En términos de la ciencia esotérica,
podríamos decir que un ser humano, como cualquier otra
unidad de vida, es un vórtice de fuerza, un punto de vida
divina que vibra en la materia con una tasa y una frecuencia específica.
La búsqueda de sensaciones lleva a la conciencia a extenderse
hacia el exterior, del centro a la periferia del vórtice,
y a construir su identidad alrededor de los sentidos externos
(físicos) dónde se experimentan los fuegos por fricción
de la vida. En el transcurso de las encarnaciones sucesivas, estos
fuegos por fricción estimulan la vida interior, la hacen
más sensible y la perfeccionan.
Al principio, sólo los impactos más
groseros son registrados en el aspecto encarnado del alma, pero
después de innumerables encarnaciones, la conciencia despierta
a vibraciones y sensaciones más sutiles, abandonando su
deseo por lo que es más grosero. Así se sube en
la escala de la evolución, con una interacción de
la conciencia y el entorno - experimentando y asimilando, alcanzando
un estado de saciedad, y después desapegándose para
buscar algo nuevo y más elevado, cambiando de identidad
todo el tiempo, de una tasa de vibración a otra. De esta
manera se desarrollan las facultades de la mente, y se sube constantemente
en la escala en espiral de la conciencia - una escala que va de
las profundidades de la materia hasta las cimas más elevadas
del espíritu.
Mirando un poco más profundamente, al
mismo tiempo que reciben el estímulo de fuentes evidentes
mentales, emocionales y físicas, todas las unidades de
conciencia están sometidas a un bombardeo constante de
energías más sutiles. Estas fuentes incluyen influencias
astrológicas y fuerzas de los reinos angélico o
deva; la Jerarquía espiritual - aquellas vidas liberadas
e iluminadas que guían a la humanidad hacia adelante en
línea con la Voluntad y el Propósito del Señor
del Mundo, y hasta el Logos del sistema solar. Si a esto se le
añade la dirección de nuestra propia alma, vemos
que estamos viviendo en una inmensa matriz de fuerzas.
El resultado es un crecimiento y un despertar
incesante de la conciencia interna. Este crecimiento puede describirse
como un modelo ordenado de Crisis, Tensión, Emergencia;
| CRISIS >
TENSIÓN
>
EMERGENCIA
INFLUJO DE ENERGÍA
FOCO & ACUMULACIÓN
EXPRESIÓN CREATIVA
Las Crisis
impulsan el proceso evolutivo y proporcionan oportunidades
necesarias para crecer.
| Las Energías
producen precipitación |
|
Crisis, cuando hay un influjo
especial de energía de alguna fuente a la que somos sensibles;
tensión, cuando se acumulan en nosotros; y emergencia cuando
estas fuerzas demandan ser liberadas a través de la expresión
creativa bajo una forma u otra. En Los Rayos y las Iniciaciones,
Alice Bailey dice que "los puntos de crisis y los subsiguientes
puntos de tensión... [permiten] a las formas vivientes...
introducirse en mayores zonas de conciencia. Cada reino de la
naturaleza puede ser considerado un punto de tensión dentro
de la esfera del Ser del Logos planetario, y cada uno - en tiempo
y espacio - está en proceso de generar esos puntos de crisis
que producirán un potente (y a menudo repentino) progreso
en el Sendero de Evolución. Actualmente la humanidad, en
su situación actual, constituye un punto de crisis planetaria,
generando un punto de tensión tal, que permitirá
en breve avanzar en la dispensación de la cultura y civilización
de la nueva era. El estudio del aspirante individual va paralelamente".
Las crisis impulsan el proceso
evolutivo y por consiguiente, podríamos decir que son oportunidades
ineludibles para crecer, a la vez individualmente y para la humanidad
en su conjunto. Cuando los puntos de crisis se precipitan, las
energías liberadas en nuestra conciencia nos ofrecen una
serie de elecciones y de direcciones posibles. Si podemos alinearnos
con la progresión del bien, estas oleadas de energía
nos dinamizan espiritualmente, y comprendemos que el universo
entero está de nuestro lado, que nos llama y nos eleva
hacia mayores alturas vía el movimiento en espiral del
fuego solar. Sin este alineamiento, las energias no se usan constructivamente,
y se crean presiones dentro nuestro que estimulan la naturaleza
inferior y causan perturbaciones o 'acontecimientos' que parecen
escapar a nuestro control. Entonces se intensifican nuestras experiencias
en los fuegos por fricción de la materia, causando dolor
y sufrimiento, y así se aprenden duras lecciones. El proceso
de crisis, tensión y emergencia puede resumirse en la frase
Las Energías producen Precipitación.
La Conciencia de Amor
Y así llegamos a la llamada
de la naturaleza superior, y a las energías del alma que
se precipitan en la personalidad a través de la "pequeña
voz tenue" de la conciencia. En el libro, Del Intelecto a
la Intuición, Alice Bailey comenta:
"El Maestro real, que
reclama nuestra atención y la consiguiente obediencia,
es el Maestro en el Corazón, el alma, el Cristo interno.
Este Maestro hace sentir Su presencia, primeramente por medio
de la "voz tenue y queda" de la conciencia, impulsándonos
a un vivir más elevado y menos egoísta, emitiendo
una rápida advertencia cuando nos desviamos del estricto
sendero de la rectitud. Luego es conocida como la Voz del Silencio,
la palabra que llega, el "Verbo encarnado", nosotros
mismos. Cada uno es un Verbo hecho carne. Después lo denominamos
intuición despierta. Quien estudia meditación aprende
a diferenciar con exactitud estos tres. Este requisito exige,
por lo tanto, obediencia implícita, que el aspirante presta
rápidamente a los impulsos superiores que puede registrar
en todo momento y a cualquier precio. Cuando se presta obediencia
a esto, desciende del alma un raudal de luz y conocimiento".
| 
La Conciencia es despertar al
conocimiento interno de la verdad |
La palabra 'conciencia' viene de la misma raíz
que 'consciencia', de la palabra latina conscire - con significando
'con, juntos', mientras scire, significa 'conocer'. El Diccionario
Bloomsbury del Origen de las Palabras da esta interpretación
"conocer algo por sí mismo". Los sustantivos
derivados de conscientia añadieron una distinción
entre el bien y el mal. Sin embargo, quizás simplemente
podríamos separar la palabra en las dos partes que la componen,
con y science; así, actuar según la conciencia de
uno, es actuar con ciencia. Por consiguiente, la conciencia es
la percepción de un conocimiento interno o VERDAD. Es el
registro del fuego solar, y actuar con ciencia es entrar en ese
fuego y seguir el camino de la verdad cuando se eleva en espiral
siempre adelante, según la línea de progresión
del bien.
La conciencia es una ola de energía
de amor que nos alinea constantemente con el alma, y nos llena
de un impulso irresistible de buscarlo activamente, para seguir
su llamada dondequiera que pueda llevar. De hecho, nos lleva al
centro de la cruz del discípulo, dónde nos encontramos
en un estado de tensión dinámica, con la energía
del alma fluyendo hacia abajo por el brazo vertical de la cruz,
y hacia el exterior a lo largo del brazo horizontal de servicio.
Nos convertimos en un canal para las energías del sistema,
de amor-sabiduría; sentimos la conciencia de amor fluyendo
a través nuestro, en contacto con todas las demás
conciencias, ajustando su ritmo e induciendo un estado temporal
de armonía con todo. También se experimenta la libertad,
porque permanecer desapegados en el centro de la cruz, nos permite
ver más allá de los problemas de la personalidad,
y entrar en contacto, literalmente, con las energías de
lo está en devenir. Por consiguiente, sabemos que a pesar
del sufrimiento del mundo, un futuro glorioso le espera a la humanidad
y nuestro privilegio es participar en su materialización
en la tierra. Y cuando lo sabemos más allá toda
duda, no podemos más que sentirnos libres y llenos de alegría.
La alegría es un barómetro simple
y fiable en una vida invocativa. Emana de la tensión espiritual
que se crea en la interacción entre la invocación
y la evocación, dando y recibiendo, crisis y emergencia
- y vivir alegremente es vivir invocativamente en el centro de
la cruz. La alegría es una indicación de que estamos
identificándonos de tal modo con el alma de humanidad,
que la conciencia planetaria fluye a través nuestro, generando
un estado de tensión en nuestro entorno, y ajustando su
vibración para armonizarse con los planos internos, espirituales.
El Cuerpo del Alma
En el centro de la cruz, el ser humano es iniciado
para alcanzar energías superiores de armonía, paz
y serenidad, condiciones que parecen pasivas, incluso estáticas,
en contradicción con su formidable tasa vibratoria; es
una paradoja oculta que cuando aumenta la frecuencia espiritual,
a menudo todo se vuelve más tranquilo y sereno en apariencia.
Las energías del alma que se derraman en el individuo,
lo hacen a través de los centros de fuerza que subtienden
el cuerpo físico, aumentando su tasa de vibración
hasta que se convierten en vías de acceso a las dimensiones
internas.
Mientras que la mayoría de nosotros
estará familiarizado con la noción de los siete
centros mayores o chakras en el cuerpo etérico, que son
espirales de fuerza parecidos a una flor de loto, se conoce bastante
menos el hecho de que la envoltura del alma en su propio plano,
también se parece a un inmenso loto de fuego viviente.
Al principio de nuestras encarnaciones, este cuerpo del alma es
poco más que un ovoide incoloro. Pero a medida que la conciencia
despierta en los mundos inferiores, nuestras experimentaciones
y experiencias en la vida se traducen en belleza y color en el
cuerpo del alma. Cuando superamos nuestro deseo por las cosas
de la tierra, este proceso se acelera pues significa nuestro control
sobre la materia. Cada pensamiento y acción bueno es una
prueba de este control y de la redención, mezclandose el
fuego solar con el fuego por fricción. Finalmente, esta
mezcla de fuego es tan ardiente que vuelve radioactivo el cuerpo
del alma. Este proceso se describe gráficamente en las
enseñanzas de Alice Bailey, en el pasaje siguiente, que
resume bien nuestro argumento:
"Antes de la liberación final
pero después de que la mayor mayor del proceso de purificación
y alineamiento se hayan completado, los vehículos del iniciado
presentan una apariencia maravillosa, debido a las oleadas de
energía de [el alma]... que pueden derramarse sobre él.
El loto [solar] se despliega, y el "fuego" central se
revela. Cada pétalo y cada círculo de pétalos
palpitan con vida y color, y están en movimiento, girando
con gran rapidez y con oleadas de energía viviente que
circulan en cada parte del loto..... Los.... centros [en los cuerpos
mental, astral y etérico].... son ruedas radiantes de fuego,
cada grupo se distingue por un color específico, y gira
con tal rapidez que apenas pueden seguirlo los ojos. Los cuerpos
están formados del grado más elevado de substancia,
cada átomo individual, por consiguiente, es capaz de alcanzar
un grado muy alto de vibración, y de brillar con la luz
de su propio fuego central".
El cuerpo etérico especialmente se observa,
en esta etapa, como un transmisor del tipo más puro de
prana, y merece el nombre que se le atribuye a veces de "cuerpo
del Sol". Es la envoltura que contiene los fuegos en el microcosmos;
centraliza no sólo los fuegos de prana, sino los de los
siete centros que son transmisores de todas las energias superiores
de [el Alma], y de los dos cuerpos físicos superiores [los
vehículos mental y astral]..... los tres centros que son
de naturaleza estrictamente física - la glándula
pineal, el cuerpo pituitario y el bazo - se vuelven luminosos
y radiantes, y todos los fuegos del cuerpo reciben tal estímulo
que los átomos que forman la envoltura física parecen
irradiar..... Las energías que fluyen a través de
un hombre cuyos átomos, centros, envolturas, y el cuerpo
[del alma] forman una unidad coherente y están en plena
y radiante actividad, son de tal fuerza y pureza que tienen un
efecto definido en la naturaleza de aquellos con quienes entran
en contacto. Sanan, estimulan y aumentan la vibración de
sus hermanos humanos.
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Conciencia >
Amor >
Radiación
La Radiación es
transmutación en curso de realización....
el paso de un estado de ser a otro por medio del fuego.
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Afortunadamente, ahora podemos comprender más
fácilmente la radiación como transmutación
en curso de realización... el paso de un estado de ser
a otro, por medio del fuego. Vemos como tiene lugar por etapas
en el esquema entero de evolución, que refleja el gran
proceso del fuego eléctrico del espíritu, en contacto
con el fuego por fricción de la materia y produciendo el
sendero de conciencia en espiral, la relación entre los
dos.
Los Siete Rayos
Realmente no podemos concluir nuestra discusión
sobre la perspectiva de Alice Bailey sobre la conciencia, sin
tocar un factor más vital. En nuestras reflexiones de esta
tarde, nos hemos basado en el papel de la trinidad divina y naturalmente
surge una pregunta: ¿que es la trinidad - por qué
el tres es tan fundamental? Sin entrar en un debate metafísico
profundo, puede decirse que cuando aquel que es Uno, o una unidad
absoluta, se divide y se convierte en una dualidad, inmediatamente
entra en juego un tercer factor, y es la relación entre
los dos. Por consiguiente el tres es el número divino que
emerge inmediatamente de la dualidad. Y así tenemos el
eterno triángulo del yo, el no-yo y la relación
entre ellos en cualquier nivel de existencia, o lo que nosotros
generalmente llamamos espíritu, materia y alma. Sin embargo
también debemos considerar otro número divino que
proviene del tres y es el siete. Todas las triplicidades pueden
agruparse de siete maneras, según la proporción
de sus influencias recíprocas, y aquí vemos la importancia
del número siete y observamos su predominio, como por ejemplo,
en las siete notas de la escala musical, y los siete colores del
espectro cromático. Y en términos de la filosofía
esotérica, la Trinidad divina produce naturalmente su propio
septenario conocido como los Siete Rayos de Vida.
LOS SIETE RAYOS
Siete proporciones diferentes de poder producidas por la trinidad

| RAYOS |
DESCRIPCIÓN |
| 1 |
VOLUNTAD |
| 2 |
AMOR-SABIDURÍA |
| 3 |
INTELIGENCIA ACTIVA |
| 4 |
ARMONÍA, BELLEZA, ARTE |
| 5 |
CONOCIMIENTO CONCRETO, CIENCIA |
| 6 |
DEVOCIÓN IDEALISMO |
| 7 |
ORDEN CEREMONIAL, MAGIA |
Se encuentra que cada unidad de conciencia
pertenece a uno de los siete rayos y es una expresión,
grande o pequeña de sus cualidades generales. Los tres
primeros rayos mantienen los mismos nombres y características
que la Trinidad divina que hemos estudiado, es decir, Voluntad,
Amor-sabiduría e Inteligencia Activa. Se conocen como rayos
de Aspecto, siendo expresiones de la naturaleza o cualidad de
la Trinidad divina. Los otros cuatro rayos se llaman rayos de
Atributo, pues tienen su raíz en el tercer aspecto de la
Trinidad, la Inteligencia Activa. Siendo modos diferentes de actividad
inteligente, estos atributos encuentran su síntesis en
el tercer rayo. Se concocen como: El Cuarto Rayo de Armonía,
Belleza y Arte. El Quinto Rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia.
El Sexto Rayo de Devoción o Idealismo. El Séptimo
Rayo de Orden Ceremonial o Magia. Aunque no se sea capaz de comprender
inmediatamente la naturaleza de estos rayos de atributo, contrariamente
a los rayos de aspecto, sin embargo pueden considerarse como modos
de actividad inteligente - la manera en que la vida se adapta
y organiza a nivel de la energía, la substancia y la materia.
Cada conciencia está coloreada por los
siete rayos, pero responde a la cualidad de uno de ellos más
que a la de los otros. En el caso de un ser humano, el rayo básico
es el rayo del alma, pero también tenemos el rayo de la
personalidad, así como los rayos que condicionan los cuerpos
mental, emocional y físico. Esta interrelación crea
un inmenso campo de oportunidades y una rica diversidad en la
expresión de la conciencia humana que vemos en el mundo.
Un estudio de los rayos es un estudio de la psicología
esotérica, y el desarrollo individual puede ser medido
por el grado en que los rayos que condicionan están en
armonía entre si, y bajo la dirección del rayo del
alma. En la psicología del futuro, esta manera de enfocar
el desarrollo será cada vez más significativa y
se entenderán mejor las relaciones subjetivas de la personalidad
y su interacción con el entorno, en el contexto del Segundo
Rayo de Amor-sabiduría.
El Segundo Rayo de Amor-Sabiduría rige
nuestro sistema solar, y todas las vidas dentro de su esfera de
influencia están aprendiendo a adaptarse a su penetrante
vibración. Esto se ilustra en la doctrina del amor de Dios
que impregna todas las enseñanzas religiosas y las une
en su aparente diversidad. Y mientras el Segundo Rayo rige nuestro
sistema solar, los siete rayos vienen de fuera de este sistema,
pero entran en él a través del corazón del
Sol; todos son, por consiguiente, emanaciones de amor-sabiduría.
Cada uno de nosotros que pone un pie conscientemente en el sendero
de la evolución, está ayudando a intensificar una
de estas siete expresiones del amor, convirtiéndose en
un transmisor de energía divina - "un punto de fuego
de sacrificio, enfocado dentro de la ardiente Voluntad de Dios".
La conciencia del iniciado permanece inmutable en este flujo,
ayudando a la redención planetaria como "un punto
que irradia crisis y que genera la tensión necesaria".
Esto nos muestra que nuestras ideas sobre el amor deben ir más
allá del deseo y del sentimiento personal, si alguna vez
queremos comprenderlo.
El deseo es la distorsión de amor y
produce esos espejismos que actualmente cautivan y aprisonan a
la humanidad. El espejismo es una percepción ilusoria de
algo que es real y espiritual. Así como las estrellas parecen
centellear y cambiar de color cuando su luz pasa a través
de la atmósfera de la tierra, así también
hay una apariencia distorsionada y alterada de la verdad y la
belleza cuando su luz pasa a través de los velos del deseo
y la emoción.Se crea una fachada ilusoria que brilla con
una luz falsa, produciendo una fascinación que cautiva
los sentidos. Entrar en este juego, es perderse en una gigantesca
galería de espejos en la que todo es un reflejo distorsionado
de otra cosa. Sin embargo, incluso en esta situación confusa,
el alma con su fuerza de conciencia redentora, nos permite saber
que nuestros actos no están en armonía con la realidad.
Cada vez que oímos y obedecemos su llamada, aun cuando
sólo sea esporádicamente, continuamos nuestra ascensión
en la espiral de conciencia, hasta que, como consecuencia, una
perspectiva más elevada altera nuestro sentido de las relaciones.
Esto lleva finalmente a una completa fusión con la conciencia
misma de amor, a medida que despertamos y nos fundimos en esta
gran corriente evolutiva.
Y cuando, a este cuadro general, le añadimos
el elemento sonoro, tenemos la gran energía creativa que
dirige este movimiento ordenado del universo hacia adelante, generando
presiones, tensiones y fricciones en la envoltura del espacio,
y dando lugar a todos los otros fenómenos. Cada unidad
de conciencia se forja un vehículo sonoro en los fuegos
de la existencia para participar en la gran sinfonía de
los cielos. En el libro Espejismo (Glamour), un Problema Mundial,
podemos leer que cada ser humano está "perfeccionando
un instrumento mediante el cual pueda escucharse la música
del alma, y más adelante la cualidad musical de la Jerarquía
(el reino de las vidas superhumanas)... el sonido compenetra todas
las formas; el planeta mismo tiene su propia nota o sonido; cada
diminuto átomo tiene su sonido; cada forma puede ser evocada
en la música y cada ser humano tiene su acorde particular,
y todos las acordes contribuyen a la gran sinfonía que
la Jerarquía y la Humanidad están ejecutando y ejecutan
ahora. Cada grupo espiritual tiene su propio tono... y los grupos
que colaboran con la Jerarquía producen incesantemente
música. Este ritmo de sonidos y esta miríada de
acordes y notas se fusionan con la música de la Jerarquía,
y tal sinfonía se enriquece continuamente; en el transcurso
de los siglos, estos sonidos se unirán lentamente y fusionarán
entre sí hasta que algún día la sinfonía
planetaria que Sanat Kumara está componiendo, habrá
terminado y nuestra Tierra hará una notable contribución
a los grandes acordes del sistema solar, lo cual constituye una
parte intrínseca y real de la música de las esferas.
Entonces, como dice La Biblia, los Hijos de Dios, los Logos planetarios,
cantarán al unísono. Tal será el resultado
de... la armoniosa relación de todas las partes...".
El amor es la energía que asegura esta
relación correcta. A través del poder de su silencio
imperativo, orquesta las relaciones musicales en espiral entre
los polos del espíritu y la materia, considerando cada
unidad separada de conciencia, que se encuentra entre ellos, como
instrumentos en la sinfonía del todo. Cuando cada uno de
nosotros despierte a la conciencia de amor, encontraremos nuestro
lugar en esta fuerza que nos guía, y la gran Ley de Amor
que rige la creación de Dios nos guiará plenamente
en nuestras vidas. Cuando vivimos en armonía con esta ley,
asumimos mayores responsabilidades para propagar la regla en los
niveles inferiores de la manifestación y nos convertimos
en co-creadores divinos, en la construción del "nuevo
cielo y la nueva tierra".
La Conciencia de Amor es vivir de acuerdo con
un conocimiento intuitivo de las Leyes superiores del
Sistema Solar. |
Por consiguiente, la ley de servicio es la
nota clave de la vida espiritual - "la irradiación
espontánea de un corazón amoroso y una mente inteligente"
derrama el amor de Dios en todos. La conciencia superior está
despertando y ya no es sólo la voz de la prudencia la que
nos alerta si cometemols una mala acción. Es algo mucho
más grande, que extiende nuestra conciencia para que lo
englobe todo y nos capacita para actuar en armonía con
nuestra propia alma, así como con el alma del todo. Debido
a que este sistema solar está basado en el amor, todo lo
que contiene es amor en grados diversos, y cuanto más consciente
se es, más amor se expresa. Y así, a través
de la alegría del servicio y con el corazón radiante,
estamos ayudando a expandir la conciencia del todo gracias a la
energía de amor. Éste no es sin embargo un amor
místico vago. Pues, como hemos visto, se puede interpretar
la palabra conciencia como 'con ciencia', y vivir la propia vida
con la conciencia de amor es vivir de acuerdo con 'un conocimiento
intuitivo de las leyes superiores del sistema solar'. Es trabajar
como un mago blanco y manejar esas energías de amor que
pueden ayudar a la humanidad a dar el próximo paso hacia
un futuro glorioso.Por nuestra participación en el acto
de hoy, habremos construido un forma pensamiento de belleza y
de poder que facilitará y reforzará este proceso
- un proceso con el que cada uno de nosotros puede armonizarse
de vez en cuando, y ayudar y meditar en la vida. Gracias.
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