Las Relaciones Subyacentes
Cada aspecto divino tiene tres aspectos subsidiarios
y, en nuestro planeta y en el plano físico cósmico,
es revelado el aspecto inferior del amor (lo que denominamos la
voluntad al bien). Para la humanidad, que lucha en este plano
físico cósmico, subdividimos inconscientemente esta
voluntad al bien en tres aspectos; actualmente, justamente estamos
empezando a comprenderlas como posibilidades existentes. Llamamos
buena voluntad al aspecto inferior, comprendiendo muy poco la
actitud que podría establecerse para obtener la meta universal;
al segundo aspecto lo llamamos vagamente amor, esperamos demostrar
que efectivamente manifestamos amor por medio de nuestra afiliación
con la Jerarquía; al aspecto más elevado lo denominamos
voluntad al bien y no lo definimos porque no es posible, aún
para iniciados de la quinta iniciación, comprender verdaderamente
la naturaleza y el propósito de la voluntad al bien que
condiciona a la actividad divina.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág. 645)
Lógicamente no es posible presentar
un verdadero cuadro de los sucesos y acontecimientos internos
producidos en la vida de nuestro Ser planetario. Sólo indicaré
que la actual situación es simplemente la concreción
de la reacción y la respuesta de la humanidad hacia grandes
acontecimientos iniciadores y paralelos que involucran a los grupos
siguientes:
- El Avatar emanante y Su relación con el Señor
del Mundo, nuestro Logos planetario.
- Los Señores de la Liberación, enfocados en
Su elevado lugar, a medida que adquieren consciencia de la invocación
de la humanidad y se relacionan más estrechamente con
los tres Budas de Actividad.
- El Gran Concilio de Shamballa y la Jerarquía planetaria.
- El Buda y sus Arhats, a medida que colaboran en forma unida
con el Cristo y sus discípulos, los Maestros de Sabiduría.
- La Jerarquía, personificación del quito reino
de la naturaleza, y su relación atractiva y magnética
con el reino humano, el cuarto reino.
- El efecto que producen los mencionados grupos de Vidas sobre
la humanidad y las inherentes consecuencias al manifestarse
en los reinos subhumanos.
Un estudio de lo antedicho, en términos
de fuerza y energía, proporcionará alguna idea de
la síntesis fundamental de las relaciones y la unidad del
todo.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág. 21-22)
Respecto a la Jerarquía misma, hablando
esotérica y técnicamente, muchos de sus Miembros
"están siendo retirados del punto medio de santidad
y absorbidos en el Concilio del Señor". En otras palabras,
pasan a un trabajo superior, convirtiéndose en custodios
de la energía de la voluntad divina y no simplemente en
custodios de la energía del amor. De allí en adelante
actuarán como unidades de poder, no sólo como unidades
de luz. Su trabajo se hace dinámico en vez de atractivo
y magnético, y concierne al aspecto vida y no únicamente
al aspecto alma o consciencia.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág 24)
LA POTENCIA DE LA VOLUNTAD DE DIOS
La energía de Shamballa es la demostración
de la Voluntad de Dios en una nueva y poderosa vivencia.
(El Destino de las Naciones,
pág. 17)
Esta energía subyace en la crisis mundial
del momento. La Voluntad de Dios es producir ciertos cambios radicales
y trascendentales en la conciencia de la raza, que alterarán
completamente la actitud del hombre hacia la vida y su captación
espiritual, esotérica y subjetiva, de las esencialidades
del vivir. Esta fuerza traerá (conjuntamente con la fuerza
de segundo rayo) esa tremenda crisis - inminente en la conciencia
humana - denominada segunda crisis, la iniciación de la
raza en el Misterio de las Edades.
(El Destino de las Naciones,
pág. 14)
La energía de la voluntad es la más
poderosa en todo el esquema de la existencia planetaria. Se la
denomina la "fuerza de Shamballa", que mantiene unidas
todas las cosas en la vida, siendo en realidad, la vida misma.
Es la fuerza vital o voluntad divina (que complementa la intención
divina) por cuyo intermedio Sanat Kumara alcanza Su meta. En menor
escala, es el empleo de uno de los aspectos inferiores de la voluntad
(auto-voluntad humana) que permite al hombre llevar a cabo sus
planes y alcanzar el propósito que se ha fijado - si es
que lo tiene.
Donde no hay voluntad el plan muere y el propósito
no se realiza. Incluso en lo que atañe a la propia voluntad,
constituye en verdad la "vida del proyecto". En cuanto
Sanat Kumara haya logrado Su propósito planetario, retirará
Su poderosa energía, y (al hacerlo) sobrevendrá
la destrucción. Por temor a producirse un impacto demasiado
grande sobre los reinos de la naturaleza que no están preparados,
esta fuerza de Shamballa está firmemente sujeta. Esto se
refiere también a su impacto sobre la humanidad.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág 585)
La primera y más poderosa fuerza es
la que afluye al mundo desde Shamballa, el Centro planetario donde
la Voluntad de Dios es conocida. Sólo dos veces en nuestra
historia planetaria se hecho sentir directamente esta energía
de Shamballa: la primera, cuando sucedió la gran crisis
humana en la individualización del hombre en la antigua
Lemuria; la segunda, en los días atlantes, en la gran lucha
entre los Señores de la Luz y los Señores de la
Forma Material, denominados también Fuerzas Oscuras. Actualmente
la fuerza de Shamballa afluye desde el Centro Santo y personifica
al aspecto Voluntad de la crisis mundial actual, y sus dos efectos
o cualidades subsidiarias son:
a) La destrucción de lo indeseable
y de los obstáculos en las formas mundiales actuales
(gobierno, religión y sociedad).
b) La fuerza sintetizadora que une lo que
hasta ahora había estado separado.
La fuerza de Shamballa es tan nueva e irreconocible,
que le resulta difícil a la humanidad conocerla por lo
que es - la demostración de la benéfica Voluntad
de Dios en una nueva y poderosa vivencia.
(La Exteriorización de la Jerarquía,
pág. 65)
La energía del primer aspecto divino
(el de voluntad o poder) está siendo aplicada ahora escrupulosamente
por Shamballa. Esta energía de la voluntad es - como ya
he enseñado - la potencia de la vida en todos los seres;
en el pasado, sólo pudo hacer contacto con "la substancia
de la humanidad" a través de la Jerarquía.
Recientemente se ha permitido, en forma experimental, hacer el
impacto directo y de esto la guerra mundial (1914, 1945) fue la
primera evidencia, aclarando cuestiones, presentando oportunidades,
purificando el pensamiento humano y destruyendo la antigua y caduca
civilización. Esta es una energía excesivamente
peligrosa y no puede ser aplicada en más plena medida mientras
la raza de los hombres no haya aprendido a responder más
adecuadamente a la energía del segundo aspecto amor-sabiduría
y, por lo tanto, al gobierno del Reino de Dios.
(La Exteriorización de la Jerarquía,
pág. 542)
LIBERACIÓN DE LA FUERZA DE SHAMBALLA
H. P. B. (uno de los primeros discípulos
activos que surgió por el impulso de la exteriorización
y la energía de primer rayo que la impulsaba) proporcionó
el trasfondo del Plan bajo mi impresión; la estructura
más detallada y el alcance de la intención jerárquica
las expresé en mis libros, que A. A. B. presentó
al publico con su propio nombre (haciéndolo de acuerdo
a mis instrucciones). Por primera vez en la historia humana, el
propósito de los acontecimientos pasados - históricos
y psicológicos - puede observarse nítidamente, como
que constituye la base de todos los acontecimientos actuales,
llamando fácilmente la atención del publico sobre
la misteriosa Ley del Karma. Puede considerarse que el presente
indica el camino del futuro, revelando claramente que la Voluntad
de Dios anima todo el proceso evolutivo un proceso en el cual
la humanidad (también por primera vez) participa y colabora
inteligentemente. Esta participación cooperativa, aunque
inconscientemente prestada, hizo posible que la Jerarquía
aprovechara la oportunidad de poner fin al largo silencio que
ha persistido desde los días atlantes; ahora los Maestros
pueden empezar a renovar la antigua "participación
en los secretos", y preparar a la humanidad para una civilización
que se caracterizará por la constante percepción
intelectual de la verdad y que colaborará con los ashramas,
exteriorizados en distintas partes del mundo. La consolidación
interna ahora ha aflojado, si puedo emplear una expresión
tan inadecuada, y la mayoría de los Miembros de la Jerarquía
no ponen mucha atención a la recepción de la impresión
desde Shamballa, y se orientan ahora en forma dirigida y totalmente
nueva, al cuarto reino de la naturaleza. Al mismo tiempo, una
poderosa minoría de Maestros va entrando en más
estrecha asociación con el Concilio de Sanat Kumara.
(La Exteriorización de la Jerarquía,
pág. 563)
Un intenso proceso de entrenamiento se lleva
a cabo en cada ashrama, en análogas líneas, dando
por resultado el "aislamiento" ocultamente comprendido,
de ciertos Maestros e iniciados. Fueron aislados así a
fin de poder trabajar con Shamballa con mayor facilidad y disposición;
de este modo, pueden forjar un depósito de energía,
dinámico y energético (la energía de la Voluntad
Divina), disponible para que los demás Miembros de la Jerarquía
la empleen cuando en "unidad aislada" permanezcan en
los caminos elevados de la tierra y así "estar en
el mundo y, sin embargo, no ser del mundo". Cuando se aprende
esta lección, ambos grupos jerárquicos ponen en
actividad su voluntad de sacrificio lo cual constituye el hilo
vinculador entre Ellos y ese aspecto del antakarana por el que
pueda afluir la energía en forma nueva y eléctrica
desde Shamballa, por conducto de la minoría jerárquica
mencionada y un gran grupo de Maestros, iniciados y discípulos,
a quienes se le ha encomendado la tarea de consolidación.
Todo esto constituye - para los miembros de
la Jerarquía - un proceso definido de pruebas y ensayos,
previo a alguna de las iniciaciones superiores y preparatorio
para las mismas.
(La Exteriorización de la Jerarquía,
pág. 565)
La energía que fluye mediante la Jerarquía,
actualmente - la energía del amor - trata de mezclarse
con la que fluye de Shamballa, y es necesario aplicarla en la
forma deseada. El problema de la Jerarquía en esta época
es producir una sabia y adecuada fusión de las energías
de Shamballa y de la Jerarquía, para atemperar así
la destrucción y provocar el afloramiento del espíritu
constructivo, poniendo en acción las fuerzas de construcción
y rehabilitación de la energía de segundo rayo.
La energía de Shamballa prepara el camino para la energía
proveniente de la Jerarquía. Siempre ha sido así
desde el comienzo de los tiempos, aunque los ciclos de la Jerarquía,
relativamente frecuentes, no han coincidido con los de Shamballa,
que son poco frecuentes y raros. A medida que el tiempo avanza
el impacto de la fuerza de Shamballa será más continuo,
porque los hombres habrán desarrollado el poder de hacerle
frente y resistirlo.
Actualmente se está intentando el experimento
de permitir al hombre recibir esta energía y su impacto,
libres de toda mediación de la Jerarquía. Quizás
el esfuerzo sea prematuro y abortivo, pero todavía la cuestión
no ha sido determinada y el Señor de Shamballa y quienes
lo asisten, más la ayuda de los observadores miembros de
la Jerarquía, no se han desalentado por los resultados
iniciales. La humanidad va respondiendo inesperadamente bien.
No obstante se construyen nuevas formas, y
las potencias de Shamballa, además de la guía jerárquica,
trabajan para fines definidamente planificados que se realizan
en forma favorable.
(El Destino de las Naciones,
pág. 17-l8)
La impresión dinámica que emana
de Shamballa abarca grandes ciclos y oleadas cíclicas,
los cuales son impulsados desde fuentes extraplanetarias, de acuerdo
a la demanda o invocación del Señor del Mundo y
sus asociados, emanando como respuesta a la "voluntad reconocida"
de Sanat Kumara en la Cámara de Concilio.
(Telepatía y el Vehiculo Eterico,
pág. 68)
Se ha dicho que esta fuerza - durante este
siglo - ha hecho su primer impacto directo sobre la humanidad;
hasta ahora llegó al género humano en los tres mundos,
después de haber sido aminorada y modificada en su tránsito
a través del gran centro planetario, al que denominamos
Jerarquía. Este impacto directo se repetirá en 1975,
y también en el 2000, pero los riesgos no serán
entonces tan grandes como en el primero, debido al crecimiento
espiritual del género humano. Cada vez que esta energía
hace impacto en la consciencia humana, aparece un aspecto más
pleno del plan divino. Esta energía produce la síntesis,
que retiene todas las cosas dentro del círculo del amor
divino. Desde que hizo impacto en los últimos años,
el pensamiento humano se ha ocupado más en alcanzar la
unidad y lograr la síntesis en todas las relaciones humanas
como nunca lo hizo antes, y uno de los resultados de esta energía
fue la formación de las Naciones Unidas.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág. 85)
COOPERACIÓN CON LA FUERZA DE
SHAMBALLA
Han pasado dos mil años desde el episodio
de Getsemaní, y desde que Cristo estableció el primer
contacto con las fuerzas de Shamballa; por este medio y en bien
de la humanidad, estableció una relación que, después
de veinte siglos, sólo es una frágil y débil
línea que conduce energía.
Sin embargo, esta fuerza de Shamballa está
disponible para ser empleada correctamente, pero el poder de expresarla
reside en su comprensión (hasta donde sea posible en este
punto medio de la evolución humana) y uso grupal. Es una
fuerza unificadora, sintética, pero puede ser utilizada
como una fuerza regimentadora, estandarizante. Permítaseme
repetir las palabras clave para el empleo de la energía
de Shamballa: empleo y comprensión grupales.
La humanidad ha tenido mucha dificultad en
comprender el significado del Amor. Si esto es así, su
problema en relación con la Voluntad será, lógicamente,
más difícil. Para la vasta mayoría de los
hombres el verdadero amor constituye sólo una teoría.
El amor (como generalmente lo interpretamos) se expresa como bondad,
pero es una bondad hacia el aspecto forma de la vida, hacia las
personalidades que están a nuestro alrededor y se desarrolla
por lo general en un deseo por cumplir con nuestras obligaciones,
y sin obstruir en forma alguna esas actividades y relaciones que
tienden al bienestar de nuestros semejantes. Se expresa en un
deseo por terminar con los abusos y lograr condiciones materiales
mundiales más felices; se demuestra en amor materno, amor
entre amigos, pero raras veces como amor entre grupos y naciones.
El amor es el tema de la enseñanza cristiana, así
como la voluntad divinamente expresada constituirá el tema
de la futura religión mundial, y ha sido el impulso que
subyace en gran parte del buen trabajo realizado en los campos
de la filantropía y del bienestar humano, pero, en realidad,
el amor no ha sido nunca expresado - excepto por Cristo.
Quizás me preguntarán, si esto
es así, ¿porque hago tanto hincapié sobre
este superior aspecto divino? ¿Por qué no esperar
hasta que sepamos algo más sobre el amor y cómo
manifestarlo en nuestro medio ambiente? Porque, en su verdadera
expresión, la Voluntad es necesaria hoy como fuerza propulsora
y expulsora, y como agente clarificador y purificador.
(Astrología Esotérica,
pág. 392-3)
Los tres aspectos emergentes de la vida, la
cualidad y la energía de Shamballa, son:
1) La Voluntad que condiciona el aspecto
vida.
2) La Voluntad que trae el cumplimiento de
rectas relaciones humanas.
3) La Voluntad que, finalmente, conquista
a la muerte.
Estos tres aspectos están relacionados
con las tres expresiones divinas de espíritu, alma y cuerpo,
o vida, consciencia y forma, o vida, cualidad y apariencia. Este
aspecto de la expresión de la vida de Cristo nunca ha sido
debidamente estudiado, sin embargo, aunque sea una pequeña
captación y comprensión de ello ayudaría
a la humanidad a hacer retroceder el mal (individual, grupal y
planetario) al lugar de donde vino y también ayudaría
a liberar a la humanidad del terror que ahora acecha en todas
partes, desafiando a Dios y al hombre.
Por lo tanto, la energía de Shamballa
es aquella que está relacionada con la vivencia (por medio
de la consciencia y la forma) de la humanidad; no es necesario
que consideremos su relación con el resto del mundo manifestado;
concierne al establecimiento de rectas relaciones humanas, y constituye
esa condición de ser que, oportunamente, niega el poder
de la muerte. Por lo tanto, es el propósito realizado y
no la expresión del deseo. El deseo actúa hacia
arriba, desde la forma material y a través de ella; la
voluntad actúa hacia abajo, dentro de la forma, doblegándola
conscientemente al propósito divino. Uno es invocador,
la otra evocadora. Cuando el deseo se ha acumulado y está
enfocado, puede invocar a la voluntad; cuando la voluntad es evocada,
da fin al deseo y se convierte en una fuerza inmanente, propulsora
e impulsora, estabilizando, clarificando y finalmente - entre
otras cosas - destruyendo. Es mucho más que esto, pero,
en la actualidad, es todo lo que el hombre puede comprender, para
lo cual posee ya el mecanismo de comprensión. Es esta voluntad
- despertada por la invocación - la que debe ser enfocada
en la luz del alma y dedicada a servir los propósitos de
la luz y a establecer rectas relaciones humanas, la cual debe
ser empleada (con amor) para destruir todo lo que impide la libre
afluencia de la vida humana y está produciendo la muerte
(espiritual y real) a la humanidad. Esta Voluntad debe ser invocada
y evocada.
(Idem, pág. 394-5)
Sólo existe una manera
por la cual la enfocada mala voluntad, debido a que puede responder
a la fuerza de Shamballa, podrá ser superada, y ello, oponiendo
una voluntad espiritual, igualmente enfocada, demostrada por hombres
y mujeres de buena voluntad que respondan y puedan entrenarse
para llegar a ser sensibles a este nuevo tipo de energía
entrante y aprendan a invocarla y evocarla.
En consecuencia, podrán
ver que en mi mente había algo más que el uso casual
de una palabra común, cuando consideré los términos
buena voluntad y voluntad al bien. Mantuve en mis pensamientos
no sólo la bondad y la buena intención, sino la
enfocada voluntad al bien que puede y debe evocar la energía
de Shamballa para ser empleada en detener las fuerzas del mal.
Comprendo que esta idea es relativamente nueva
para muchos lectores; para otros significará poco o nada;
algunos podrán tener débiles vislumbres de este
nuevo acercamiento y servicio a Dios que puede y deber hacerse,
repito, para reconstruir y rehabilitar al mundo.
Quisiera indicar aquí, que sólo
se entra en contacto con el aspecto voluntad desde el plano mental
y, por lo tanto, quienes están trabajando con la mente
y por intermedio de ella, pueden empezar a apropiarse de esta
energía. Quienes tratan de evocar la fuerza de Shamballa
se están acercando a la energía del fuego. El fuego
es el símbolo y la cualidad del plano mental, también
un aspecto de la naturaleza divina, y fue el aspecto sobresaliente
de la guerra. El fuego es producido por medios físicos
con la ayuda del reino mineral, siendo el elegido y amenazante
gran medio de destrucción en esta guerra; es el cumplimiento
de la antigua profecía de que la tentativa de destruir
a la raza Aria lo seria por medio del fuego, así como la
antigua Atlántida fue destruida por el agua, pero, la ardiente
buena voluntad y el uso enfocado y consciente de la fuerza de
Shamballa, pueden contrarrestar el fuego con el fuego, y ello
debe hacerse.
No puedo decirles más sobre este tema,
hasta que lo hayan estudiado durante un tiempo, tratando de comprender
el empleo de la voluntad, su naturaleza, propósito y relación
con lo que ustedes entienden por voluntad humana. Deben reflexionar
sobre cómo deberían ser empleada y de qué
manera los aspirantes y discípulos, mentalmente polarizados,
podrían enfocar esa voluntad y hacerse cargo, sin peligro,
de la responsabilidad de su uso inteligente. Después, cuando
sepan más sobre ello, les proporcionaré mayor conocimiento
sobre la materia. Sin embargo, quisiera hacer una sugerencia práctica.
¿No se podría organizar un grupo que tomara esta
cuestión como tema de meditación, y tratara de capacitarse
- por medio de la correcta comprensión - para hacer contacto
con la energía de Shamballa y aplicarla? ¿No seria
posible elaborar gradualmente el tema de la revelación
de la voluntad divina, para que el tópico general pueda
estar preparado para presentarlo al público cuando llegue
verdaderamente la paz? Muchas cosas se han de considerar a este
respecto. Tenemos la demostración de los tres aspectos
de la voluntad, tal como han sido enumerados anteriormente; la
preparación del individuo para expresar esta energía;
una madura consideración de la relación de la Jerarquía
con Shamballa, llevada a cabo a medida que los Maestros tratan
de desarrollar el propósito divino, para ser Agentes distribuidores
de la energía de la voluntad. Además tenemos que
realizar el esfuerzo para comprender algo de la naturaleza del
primer aspecto y su impacto directo sobre la consciencia humana,
aparte de todo el centro jerárquico - un impacto hecho
sin ningún proceso de absorción ni aminoración,
al cual lo somete la Jerarquía. En otra parte me he referido
a este contacto directo; podrá ser más directo y
completo cuando haya mayor seguridad, como resultado de un acercamiento
humano más comprensivo.
(Idem, pág. 396-97)
CUALIDAD Y EFECTO DE LA FUERZA DE SHAMBALLA
Hay tres grandes energías enfocadas
en Shamballa, el sitial del fuego:
1) La energía purificadora.
El poder innato en el universo manifestado que, gradual y constantemente,
adapta el aspecto substancia a lo espiritual mediante un proceso
que denominamos purificación, en lo que concierne a la
humanidad. Involucra la eliminación de todo lo que impide
la plena expresión de la naturaleza divina.
2) La energía destructora.
Destrucción que elimina todas las formas que aprisionan
la vida espiritual interna y ocultan la interna luz del alma.
Dicha energía, por lo tanto, constituye uno de los principales
aspectos de la naturaleza purificadora de la Vida divina, y por
esta razón mencioné la purificación antes
que la destrucción.
Es el aspecto destructor de la vida misma,
así como análogamente existe un agente destructor
de la materia misma. Dos cosas deben tenerse presente en conexión
con el aspecto destructor de la Deidad y con los aspectos responsables
de su aparición:
a) La actividad destructora es iniciada por
la voluntad de Aquellos que constituyen el Concilio de Shamballa,
los agentes encargados de poner las formas de los reinos subhumanos
en línea con el propósito evolutivo. De acuerdo
a la ley cíclica, esta energía destructora entra
en actividad y destruye las formas de vida que impiden la divina
expresión.
b) También es puesta en actividad
por determinación de la humanidad, que - de acuerdo a
la ley del Karma - convierte al hombre en amo de su propio destino,
llevándolo a iniciar las causas que son responsables
de los acontecimientos y consecuencias cíclicas, en los
asuntos humanos.
Lógicamente existe una estrecha relación
entre el primer Rayo de Voluntad o Poder, las energías
concentradas en Shamballa y la Ley del Karma, particularmente
respecto a su potencia planetaria y en relación con la
humanidad avanzada. Dos factores han precipitado subjetiva y espiritualmente
la actual crisis mundial: el crecimiento y desarrollo de la familia
humana y - como ya se ha dicho - la afluencia de fuerza proveniente
de Shamballa en esta época particular, resultado de la
ley Kármica y de la planeada decisión del Gran Concilio.
3) La energía organizadora.
Energía que puso en actividad a las Grandes Vidas de Rayo
e inició el motivo y el impulso de aquello que produjo
la manifestación. Así vinieron a la expresión
las siete cualidades de rayo. La relación entre espíritu
y materia produjo este proceso ordenado que, a su vez, cíclicamente
y de acuerdo a la ley, crea el mundo manifestado, como campo de
desarrollo del alma y zona donde se cumple el propósito
divino por medio del plan.
Dichas energías han precipitado la crisis
mundial, y es de valor reconocer la naturaleza real de las fuerzas
de Shamballa a medida que actúan sobre nuestra vida planetaria
y desarrollan el destino humano.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág. 81-82)
La luz puede ser considerada como un síntoma,
una reacción hacia la unión y consiguiente fusión
del espíritu y la materia.
Por lo tanto, cuando aparece en tiempo y espacio
un gran punto de fusión y crisis solar (pues eso es, aún
cuando produce una crisis planetaria), inmediatamente hace su
aparición la luz, y es de tal intensidad, que sólo
quien conoce la luz del alma y es capaz de soportar la luz jerárquica,
puede ser entrenado para penetrar y formar parte de la luz de
Shamballa y deambular en esas aulas radiantes donde actúan
las Luces que llevan a cabo la Voluntad de Dios.
Llevando el concepto mas cerca de nosotros
diré que: sólo cuando la voluntad de la personalidad
y la voluntad del alma se unen - evocadas por el amor - la luz
del alma domina a la luz material de la personalidad. Ésta
es una afirmación importante. Sólo cuando la voluntad
de la mónada y la voluntad de la Jerarquía de almas
se unen y mezclan en los "estratos superiores" (si puedo
utilizar un término moderno de negocios), la radiante luz
de la Vida domina las luces fusionadas de la Humanidad y de la
Jerarquía. Tenuemente podemos observar que tiene lugar
esa fusión y unión grupal.
El primer toque de la radiación proveniente
de Shamballa está revelando universalmente el mal, radiación
que hoy produce la inquietud mundial y el alineamiento del bien
y del mal; este toque de radiación es el factor condicionante
que está detrás del denominado planeamiento de posguerra
y de las ideas de reestructuración y reconstrucción
mundiales que predominan en los mejores pensamientos humanos en
la actualidad.
Debe tenerse muy en cuenta que el mal (el mal
cósmico o la fuente del mal planetario) está más
próximo de Shamballa que de la Humanidad. Las Grandes Vidas
actúan libres de todo espejismo; su visión es extremadamente
simple; únicamente se ocupan de la grande y sencilla dualidad
de espíritu y materia y no de las innumerables formas que
la fusión de ambas trae a la existencia. Lo que constituye
el mal es el dominio del espíritu (y su reflejo. el alma)
por la materia, y ello es así aunque esta afirmación
se aplique al desarrollo del individuo o del grupo. Las "Luces
que llevan a cabo la Voluntad de Dios" actúan libres
de la fascinación del mal. La Luz en que Ellos actúan
lo protege, y Su propia, innata e inherente radiación,
rechaza al mal, pero "actúan junto al mal, al cual
todas las formas menores están propensas"; forman
parte de un gran Grupo de observadores que "van adelante
en tiempo y espacio"; sus miembros observan cómo prosigue
en la tierra la gran guerra y conflicto entre las Fuerzas del
Mal. Han liberado las Fuerzas de la Luz sobre la tierra, en tanto
que las Fuerzas del Mal son inherentes a la substancia misma -
de la cual están construidas las innumerables formas de
vida.
En la actualidad, el Gran Concilio de Shamballa,
que había actuado a través de la Jerarquía
trabaja con la vida dentro de la forma; al trabajar deben proceder
con mucha cautela, porque estas Luces saben que el peligro de
establecer prematuramente un contacto directo con la humanidad
y el consiguiente sobreestimulo, es muy grande.
Una de las causas de la actual hecatombe reside
en el hecho de que la humanidad fue considerada capaz de soportar
y recibir un "toque de Shamballa", sin que fuera necesario
aminorarlo por medio de la Jerarquía, como se había
hecho habitualmente. La determinación de aplicar este toque
(como un gran experimento) surgió en 1825, cuando el Gran
Concilio celebró su acostumbrada reunión centenaria.
Los resultados ya los conocen ustedes, pues están desarrollándose
ante sus propios ojos.
Hace cien años el movimiento industrial
comenzó a adquirir forma y, debido a ese toque, recibió
un gran impulso. El mal existente en las naciones - la agresión,
la codicia, la intolerancia y el odio - se despertó como
nunca y se desataron las dos grandes guerras mundiales, una de
las cuales aún se está librando (esto fue escrito
en Octubre de 1943). Paralelamente a ello se produjo el levantamiento
del bien, en respuesta al "toque" divino, dando por
resultado el acrecentamiento de la comprensión, la difusión
del idealismo, la purificación de nuestros sistemas educativos
y el establecimiento de reformas, en cada sector de la vida humana.
Todo ha sido acelerado, y no se ha visto antes de 1825 un progreso
en tan amplia escala. El conocimiento sobre la Jerarquía
también se está difundiendo por el mundo; los hechos
acerca del discipulado y de la iniciación están
siendo de propiedad común; en consecuencia la humanidad
ha avanzado hacia una mayor medida de luz.
El bien y el mal se destacan con toda claridad;
la luz y la obscuridad se hallan en una más brillante yuxtaposición;
las cuestiones del bien y del mal aparecen más claramente
definidas, y toda la humanidad ve en escala mundial los grandes
problemas de la rectitud y el amor y del pecado de la separatividad.
(Los Rayos y las Iniciaciones,
pág. 127-9)
Su Empleo
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