UN RENACIMIENTO ESPIRITUAL
Hoy mucha
gente busca una auténtica experiencia espiritual, dentro
de los credos principales del mundo. como fuera de ellos. Pensadores
religiosos esclarecidos luchan para poner fin a antiguos conflictos
entre sectas discrepantes, enfocándose en la realidad viviente
que reside más allá de las formas externas. Ellos
buscan el áureo hilo de verdad que se encuentra en el corazón
de cada doctrina, a la vez que afirman el valor duradero de sus
propias tradiciones. Tal ímpetu hacia una comprensión
más profunda de lo que significa el impulso religioso para
todos los seres humanos está conduciendo a una mayor unidad
entre las diversas tradiciones.
A medida que la humanidad se aparta de la idea
de que sólo es concebible una sola interpretación
correcta de la verdad, podemos vislumbrar un futuro en el que todas
las personas de inclinación espiritual respondan a una percepción
mutua de la divinidad interna que se oculta en cada ser humano,
y celebren las festividades sagradas de los demás. Ello ya
está sucediendo: por ejemplo, el gran festival oriental de
Wesak, sagrado para los budistas e hindúes, ya está
siendo paulatinamente reconocido en Occidente. Tales celebraciones
espirituales compartidas pueden traer aparejados una acumulación
de posibilidades espirituales, y un esfuerzo espiritual conjunto,
más una invocación espiritual simultánea. La
potencia resultante será evidente, y podrán emerger
también nuevos festivales que celebren la naturaleza divina
y espiritual de la raza humana. Un ejemplo destacado de ello es
el Festival de Buena Voluntad, que desde el comienzo de la
década de los 40, ha sido observado anualmente el mes siguiente
a Wesak. Este festival también se celebra bajo el nombre
de Día Mundial de Invocación, con lo cual se reconoce
explícitamente la importancia de una invocación mundial
unida. A lo largo del año se observan otros festivales de
meditación grupal e invocación, los cuales, como Pascua,
Wesak y el Día Mundial de Invocación, se ajustan al
ritmo del calendario lunar. A medida que transcurran los años,
éstos pueden llegar a adoptarse como una faceta reconocida
de una nueva aproximación religiosa a lo Divino.
La creciente cooperación entre diferentes
tradiciones espirituales puede ayudar a preparar el camino para
las nuevas revelaciones de la verdad espiritual, que la conciencia
en desarrollo de la humanidad seguramente evocará de la Fuente
de toda Vida y Amor, a la que muchas tradiciones otorgan el nombre
de Dios. No podemos saber la forma que revestirán tales revelaciones,
aunque los mayores credos concuerdan en que, en tiempos de profundo
cambio e incertidumbre, puede esperarse la venida de un gran Instructor
espiritual. Los budistas hablan de la venida del Señor Maitreya,
los hindúes del Kalki Avatar, los cristianos de Cristo. También
podrá notarse una conciencia cada vez más despierta
a la relación con dimensiones más sutiles de la vida
consciente, dimensiones desde las cuales los Santos, Bodisatvas
y Rishis de todas las tradiciones trabajan constantemente para inspirar
a la humanidad. Una renovada comprensión de esta cadena de
jerarquía espiritual seguramente podrá insuflar nueva
vida a todas las religiones.
Los mecanismos de Dios son diversos, y operan
a través de muchos credos y organismos religiosos. La plataforma
universal de la religión del futuro puede ser erigida
mediante el énfasis sobre las verdades esenciales, la
unidad y el compañerismo del espíritu. Las ideas fundamentales
más universalmente aceptadas son: la realidad de la Divinidad
– todos somos uno en espíritu; nuestra mutua relación
con los demás – la unidad humana; la realidad de la inmortalidad
y la eterna persistencia; la Continuidad de la Revelación
y los Acercamientos Divinos, conocida en Oriente como la Doctrina
de los Avatares, y en Occidente como la Doctrina de Aquél
que viene; y el Sendero hacia la Divinidad, hollado por santos de
todos los credos a lo largo de las épocas.
Una manera en que podemos contribuir a la preparación
para un enfoque religioso más universal es mediante el empleo
y distribución diarios de la Gran Invocación, una
de las plegarias más antiguas y poderosas que alguna vez
hayan sido dadas a la humanidad. Todo aquél que la
emplea promueve cambios substanciales, tanto dentro de sí
mismo como en su entorno. Millones de personas la han adoptado desde
1945, y actualmente ya ha sido traducida a más de 70 idiomas.
Constituye la herramienta más potente de la que disponemos
para la transformación planetaria en estos tiempos de expectativa
de un renacimiento espiritual.
|
LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya luz a las mentes humanas
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
Que afluya amor a los corazones humanos
Que Aquél que Viene retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
Que el propósito guíe a todas las pequeñas
voluntades humanas
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza humana
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
LO QUE ANTECEDE ES UNA VERSIÓN
LIGERAMENTE ADAPTADA DE LA GRAN INVOCACIÓN. HOMBRES Y MUJERES
DE BUENA VOLUNTAD EMPLEAN HOY ESTA INVOCACIÓN EN SU PROPIA
LENGUA. ¿SE UNIRÍA USTED A ELLOS, MEDIANTE EL USO DIARIO
DE ESTA INVOCACIÓN, CON CONCENTRADO PENSAMIENTO Y DEDICACIÓN? |