UNA ENTREVISTA CON EL RABINO MICHAEL LERNER
El 17
de junio de 2003 tuvimos la suerte de poder hablar con el Rabino
Michael Lerner, quien está activamente comprometido con
el intento de crear una forma mental de solución para los
problemas de Oriente Medio. Editó la revista Tikkun
en 1986, y su último libro es Healing Israel/Palestine
(Curando a Israel/Palestina). Es autor de otros libros como Jewish
Renewal: A Path to Healing and Transformation, Jews and
Blacks con Cornel West, The Politics of Meaning,
y Spirit Matters. Estudió en el Seminario Teológico
Judío de Nueva York. También ha recibido un Doctorado
en Filosofía de la Universidad de California en Berkeley,
así como un Doctorado en Psicología Clínica
del Wright Institute.
BVM: Es usted editor de la
revista Tikkun (www.tikkun.org).
¿Podría por favor explicarnos qué significa
la palabra “tikkun”, y cómo subyace este concepto
en el trabajo que usted realiza?
ML: “Tikkun”
es una palabra hebrea, y significa curar, reparar y trasformar
el mundo. Y el trabajo que estamos haciendo es el de intentar
construir un movimiento de cambio social que busca trasformar
el mundo desde una ética de materialismo y egoísmo
a una ética de amor y humanitarismo, generosidad y amabilidad.
BVM: El trabajo que están
haciendo parece muy noble. Su trabajo abarca un amplio espectro
pero, para iniciar esta entrevista, nos gustaría enfocar
sobre el trabajo que está haciendo en la actualidad para
educar e iluminar a la opinión pública en cuanto
a las causas que subyacen a la situación de crisis en Oriente
Medio. ¿Podría explicarnos cómo acabó
implicándose en este trabajo?
ML: Bueno, crecí en
un mundo judío y estoy apasionadamente implicado con Israel.
Me importa enormemente Israel y su supervivencia en el mundo,
de manera que esa es una dimensión. Y me convencí
progresivamente de que el bienestar y la supervivencia de Israel
dependían de una transformación en su forma de entender
su situación, de manera que, en lugar de imaginar que podía
lograrse la seguridad mediante el dominio y control de los palestinos
o de los estados árabes circundantes, era necesario reconocer
que la única manera de que tuviera un futuro viable era
a través de la cooperación y amistad con el pueblo
palestino y los estados árabes circundantes. Así
que esa era una dimensión.
La segunda dimensión es que, como alguien
que generalmente habla acerca de la posibilidad de un mundo basado
en la amabilidad, la generosidad y el amor, me enfrento constantemente
al escepticismo de la gente respecto a estos valores. Uno de los
orígenes de ese escepticismo es que las propias instituciones
religiosas que fueron las primeras en hablar sobre estos ideales
se originaron en Oriente Medio, que los pueblos que estaban articulando
esos ideales en Oriente Medio estaban, de hecho, como el perro
y el gato, pegándose, y así, ¿cómo
podríamos llegar a pensar que es posible un mundo basado
en la amabilidad y la generosidad, cuando se ve que quienes originaron
esos ideales están, de hecho, enzarzados en lo opuesto
a la amabilidad y la generosidad? Así que eso me dio un
impulso añadido para querer ocuparme del desastre de Oriente
Medio.
BVM: Por medio de su revista
y de su último libro Healing Israel/Palestine, está
manteniendo una postura valiente respecto a la situación
en Oriente Medio, una que destaca la humanidad común y
las reclamaciones legítimas de tanto israelíes como
palestinos. ¿Podría por favor decirnos algo sobre
su libro, y sobre qué espera conseguir al haberlo escrito?
ML: Sí, bueno, el
libro es un intento de contar la historia, empezando en el siglo
XIX y llegando hasta 2003, de cómo dos lados, dos pueblos,
ambos de los cuales son esencialmente honestos, ambos de los cuales
tienen un espectro de gente normal, que va desde santos a personas
espantosamente dañinas, como cualquier otro pueblo del
mundo, pudieron acabar enganchados en este tipo de combate, en
el que cada uno ve al otro como la personificación del
mal, y a sí mismo como una víctima que está
en lo cierto. Y así, el libro es un intento de proporcionar
un registro equilibrado de la historia que reconoce que ambos
lados tienen derechos legítimos sobre los territorios,
y que ambos lados han actuado en formas innecesariamente crueles
y dolorosas para con el otro.
BVM: ¿Ha tenido su
libro una buena acogida?
ML: Por ahora, sí.
He recibido unas respuestas muy, muy positivas y no hay nada parecido,
porque prácticamente todos los demás libros intentan
demostrar que uno u otro de los lados es el bueno. Y yo no apoyo
eso, no lo creo. Creo que ambos lados estaban totalmente fastidiados.
Así que no me creo esas historias e intento demostrar cómo
puede darse una historia distinta. De manera que hay muchas personas
que están excitadas con el libro, porque no hay nada parecido.
BVM: Sí, hace de puente,
es un libro muy vinculante. Usted apoya los principios esenciales
de la hoja de ruta –el plan diseñado por USA, Naciones
Unidas, Europa y Rusia– para establecer la paz en Oriente
Medio. ¿Podría esbozar por qué piensa que
se trata de un paso positivo hacia la resolución de esta
prolongada crisis, así como los defectos que cree que tiene?
ML: Bueno, el principal aspecto
positivo es que existe una intervención por parte de otras
fuerzas, incluyendo en este caso a los Estados Unidos. La razón
de por qué ello es positivo es que, hasta ahora, una gran
parte de las negociaciones entre ambos lados estaba basada en
la posición de que los Estados Unidos y otros debían
dejar a las dos partes la decisión respecto a cómo
resolver esta cuestión. Por supuesto, dejarlo a las partes
no funciona porque por un lado tenemos a Israel, con un ejército
desarrollado, uno de los ejércitos más desarrollados
de todo el mundo, y por otro tenemos a los palestinos, que están
ahora siendo ocupados y cuyas ciudades están siendo dirigidas
por la ocupación militar del ejército israelí.
Cuando se nos pide que dejemos la decisión a estas partes,
lo que ello significa de hecho es deja r que Israel imponga su
voluntad y que los palestinos lo acepten o, si no lo aceptan,
entonces demostrar que son malos. Así que eso no estaba
funcionando. No estaba proporcionando solución alguna,
pero había una fuerte presión por parte de Israel
para decir, "déjenselo a las partes, dejen que los
pueblos de la región tomen sus propias decisiones".
Pero sus propias decisiones estaban, de hecho, simplemente perpetuando
la ocupación con su inevitable consecuencia de perpetuar
la violencia del campo de las fuerzas anti-ocupación en
el mundo palestino.
Así que la intervención del
resto del mundo al decir: "nos incumbe que este asunto se
resuelva" es un paso muy positivo. Sin embargo, los detalles
de la hoja de ruta no son tan positivos. Porque los detalles de
la hoja, tal como están construidos en la actualidad, dicen
algo así como esto: "Los palestinos tienen que proporcionar
el fin de toda lucha militar contra la ocupación, y garantizar
el desmantelamiento de todas aquellas fuerzas que han participado
en la lucha armada. A los israelíes, por su parte, sólo
se les requiere que desmonten algunos de los asentamientos más
periféricos en la orilla occidental, y mantendrían
muchos de sus asentamientos hasta que finalizase el período
de tres años ordenado por esta hoja de ruta, en cuyo momento
tendría lugar una negociación acerca de la resolución".
Pero, de nuevo, la negociación cae en la misma categoría
que acabo de mencionar, de ser una negociación entre los
dos lados sin que exista ninguna necesidad de que Israel cambie
su particular enfoque de la ocupación.
De manera que lo que la hoja de ruta decía
a los palestinos era: "Esto es lo que tenéis que ofrecer
a vuestros extremistas: decidles que dejen de luchar y, si lo
hacen, lo que obtendrán, dentro de tres años es
una negociación". Pero eso no es un incentivo muy
plausible como para convencer a nadie de la necesidad de parar
la lucha. Así que la hoja de ruta es profundamente defectuosa
en cuanto a que la única forma en la que podría
realmente funcionar es si el orden se invirtiese y se alcanzase
primero la negociación para el resultado final y después,
con ese resultado final definido, se convenciese a la gente para
dar el otro paso hacia el desmantelamiento de la lucha armada,
basándose en su entendimiento de que iba n a lograr algo
que sería realmente deseable al finalizar el proceso de
desmontar la lucha armada.
BVM: Sí, eso se relaciona
con una cita de un editorial reciente de Tikkun en la que se dice
que "el hecho de que el trazado de cualquier camino hacia
la paz dependa del cese de toda violencia otorga el veto a los
elementos más extremistas tanto en Israel como en Palestina".
ML: De hecho, es una locura,
porque está diciendo a los extremistas, "Oh, vosotros
no queréis una solución de dos estados, ¿no?"
Porque los extremistas israelíes sólo quieren un
estado israelí que ocuparía toda la franja oeste
y Gaza, y los extremistas del mundo palestino sólo quieren
un estado palestino, desde el Mediterráneo hasta el Jordán.
De manera que, en ambos casos, no quieren una solución
de dos estados, sólo quieren un estado, a saber, el suyo.
Así que les decimos: "Ah, bueno, si eso es lo que
queréis, podemos deciros exactamente cómo conseguirlo.
Todo lo que tenéis que hacer es enzarzaros en actos de
violencia el uno contra el otro antes de prometernos que pararemos
este proceso". Así que es una estrategia completamente
absurda.
BVM: ¿Cómo
piensa que debería tratarse la actividad terrorista que
está teniendo lugar? ¿Cuáles serían
sus sugerencias?
ML: Bueno, tenemos dos sugerenc
ias: número uno, estamos a favor de llevar una fuerza internacional
allí para separar a los dos lados y proteger a cada lado
del otro. No creo que el terror vaya a finalizar mientras la franja
occidental esté ocupada por Israel. Por otra parte, los
israelí es están preocupados, con razón,
en cuanto a que el fin de la ocupación podría simplemente
aumentar los ataques sobre ellos, de manera que sería necesario
tomar medidas para asegurarles que eso no pasaría. Así
que esto nos lleva a pedir una intervención internacional
para crear un parachoques entre ambos, o incluso la posibilidad,
como paso intermedio, de crear un estado palestino, operando inicialmente
bajo un protectorado internacional o de Naciones Unidas. Pero
tiene que haber alguna forma de que, por un lado, el pueblo palestino
esté protegido de las decisiones y del acoso del ejército
israelí, lo que ha sido un factor que ha conducido al deterioro
de las relaciones en el curso de los últimos, de al menos
los últimos 14 años; y, por otro, que los israelí
es obtengan protección. Y así estamos diciendo que
la protección a largo plazo consiste en crear un estado
palestino y dejar que el estado palestino monitorice a los terroristas
pero, a corto plazo, consiste en crear una barrera entre ambos
lados en forma de una presencia internacional.
BVM: Bueno, esas ideas parecen
sumamente útiles y creativas. ¿Hay alguien en Washington
escuchándoles como resultado de su "Seminario"
a principios de junio?
ML: Lo que estamos haciendo
es crear la Comunidad Tikkun, que es nuestra nueva organización
nacional, que presenta una alternativa al AIPAC, el Comité
de Asuntos Políticos América-Israel, que ha sido
la principal fuerza dirigiendo la política americana en
la capital. Así que celebramos nuestro primer encuentro
–tuvimos a 500 personas de todos los Estados Unidos en Washington,
del 1 al 4 de junio, y mantuvimos más de 200 reuniones
con distintas oficinas del Congreso. De modo que tuvimos una representación
bastante amplia proveniente de muchos sitios distintos, muchos
distritos diferentes del Congreso y lo que descubrimos fue que
existía una gran receptividad respecto a una alternativa
al AIPAC. Naturalmente, al final, el poder del AIPAC reside en
su dinero y su capacidad de identificar a los candidatos que creen
que deben ser apoyados.
Todavía no tenemos una base económica;
no tenemos dinero como para ser plenamente efectivos. Así
que lo que muchas oficinas del Congreso nos dijeron fue: "OK,
esto es estupendo. Estamos de acuerdo con vosotros, nos encantaría
tener una perspectiva más equilibrada sobre Oriente Medio,
no queremos estar subordinados al AIPAC. Sin embargo, tenéis
que convencernos en nuestras áreas locales, en cada distrito
del Congreso, de que no estamos incurriendo un riesgo si tomamos
una postura alternativa que apoya más tanto los derechos
de Israel como los del pueblo palestino". Y así, lo
que descubrimos fue que, por un lado, teníamos la perspectiva
intelectual más sensata y, por otro, ellos tenían
un desafío político para nosotros que debe satisfacerse
en el curso de los próximos años. De manera que
si podemos crear capítulos locales de la Comunidad Tikkun
en cada distrito del Congreso de los Estados Unidos, entonces
estaremos capacitados para responder a la pregunta de qué
vamos a hacer por esos congresistas que están arriesgándose
en relación con quienes constituyen el grupo de presión
pro-Ariel Sharon de su propia comunidad.
BVM: ¿Es ese grupo
de presión extremadamente fuerte en los Estados Unidos?
ML: Es muy, muy poderoso,
en parte debido al dinero que ha sido capaz de reunir para apoyar
a candidatos que están de acuerdo con él, en parte
porque los medios de comunicación cuentan la historia de
Oriente Medio de tal manera que siempre se culpa a los palestinos
y se exculpa a Israel, y también, en parte, porque la mayoría
de la gente en los Estados Unidos que reconoce que hay algo de
incorrecto en la ocupación, tanto judíos como no
judíos, ha sido intimidada por la disposición del
grupo de presión pro-Ariel Sharon de etiquetar como "antisemita"
a cualquiera que sea crítico con la política israelí.
BVM: ¿Ha sufrido Tikkun
esa intimidación?
ML: Sí, no sólo
la hemos sufrido, sino que recibimos a diario amenazas de muerte
en nuestros correos electrónicos por parte de judíos
de extrema derecha que nos dicen que somos judíos que nos
autoodiamos, que estamos destruyendo al pueblo judío, que
somos peores que Hitler, que estamos amenazando la supervivencia
del pueblo judío. Y muchos otros judíos tienen miedo
de identificarse con nosotros por esa misma razón. Y la
Comunidad Tikkun no es sólo para judíos. Está
co-presidida por Cornel West, un erudito afro-americano de la
universidad de Princeton. Está pensada para reunir a cristianos,
musulmanes, budistas, hinduistas, judíos, humanistas seglares,
ateos y cualquiera que entienda la necesidad de que existan unos
nuevos fundamentos en la política –una política
basada en el reconocimiento de una misma santidad en todo ser
humano del planeta.
BVM: También tiene
un grupo llamado Tikkun Campus (Universidad Tikkun). ¿Querría
contarnos algo acerca de ello?
ML: La Tikkun Campus Network
es una rama de la Comunidad Tikkun y hemos estado trabajando en
cierto número de distintas universidades por todo el país.
Acabamos de inaugurar este proyecto, y estamos buscando estudiantes
que quieran presentar lo que llamamos nuestro "camino de
en medio progresista". Lo denominamos camino de en medio
porque los estudiantes a menudo se ven atrapados entre las fuerzas
pro-israelíes, a las que nos negamos a llamar "pro-Israel"
porque, de hecho, son realmente las fuerzas pro-Ariel Sharon.
Hay muchas personas que son pro-Israel que no están de
acuerdo con el así llamado "lobby pro-Israel",
porque no tiene en cuenta qué es realmente lo que más
interesa a Israel a largo plazo, que es finalizar la ocupación
y mantener unas relaciones amistosas y constructivas con el pueblo
palestino.
De manera que están atrapados entre
eso, por una parte, y las fuerzas pro-palestinas por otra, que
con demasiada frecuencia se suman a la retórica anti-semita
y a una deslegitimación total de los derechos del pueblo
judío a tener su propio estado en ese área. Así
que la mayoría de los estudiantes están atrapados
entre estas dos, y lo que estamos haciendo es ofrecer este camino
de en medio progresista que dice que se puede ser a la vez pro-Israel
y pro-Palestina. Para que pueda verse que no es una contraposición
y que, de hecho, los mejores intereses de Israel estarán
servidos con la creación de un estado palestino viable,
fuerte, sano y que se respete a sí mismo. Y que los mejores
intereses de Palestina estarán servidos convenciendo al
pueblo israelí de que están seguros y a salvo del
terrorismo. Y no es un juego que sume cero –estas dos posiciones
son intereses compatibles y somos nosotros quienes lo articulamos.
Así que el otoño anterior celebramos una conferencia
nacional del Tikkun Campus Network y este verano vamos a celebrar
una sesión de entrenamiento, el Instituto de Verano Tikkun,
que tendrá lugar en la Universidad de California, en Santa
Cruz, del 12 al 15 de agos to. Y tenemos la esperanza de que el
próximo año ampliaremos la red. Hay cierto número
de universidades en las que se han formado grupos y estamos buscando
otros estudiantes que entiendan el valor de este camino de en
medio.
BVM: ¿Han llegado
a intentar en algún momento trabajar con estudiantes en
Israel y Palestina a o largo de esta misma línea?
ML: No. Todavía no
hemos llegado a un punto en que podamos hacerlo. Sólo estamos
en el punto de intentar desarrollarlo en los Estados Unidos, aunque
esa es una dirección que nos gustaría seguir. Sí
que celebramos un acontecimiento muy sorprendente que tuvo lugar
en la Universidad de California en Berkeley, que ha sido campo
de batalla intenso entre estos dos lados, y eso fue este mayo
último, esto es, hace un mes. Celebramos un seminario patrocinado
por el grupo de Tikkun Campus Network de allí, que tuvo
una asistencia de 400 personas. El punto culminante del seminario
era un panel de estudiantes judíos e israelíes junto
con estudiantes árabes y palestinos. En este panel, cada
estudiante describió su propia experiencia vital y cómo
había evolucionado desde la posición de degradar
al otro a una posición de reconocimiento de la humanidad
en el otro. Constituyó un conjunto de conversaciones extremadamente
emotivas que reflejaron el tipo de trabajo que estamos intentando
realizar en las universidades a base de reunir a israelíes
y palestinos, judíos y árabes y otros para intentar
superar el discurso de degradación del otro y para empezar
a desarrollar un sentido de compasión y de entendimiento
mutuo.
BVM: Eso suena muy positivo.
¿Obtiene usted mucha atención por parte de los principales
medios de comunicación respecto a estas ideas?
ML: Intentan ignorarnos siempre
que pueden. La fundación del Tikkun Campus Network generó
un artículo muy grato en el Long Island Newsday.
BVM: También hubo un
artículo en el New York Times.
ML: Sí, también
en el New York Times. Y la última conferencia que hicimos
en D.C. obtuvo un artículo muy grato en el Washington Post,
y un artículo algo menos grato en el Washington Times.
BVM: Me gustaría pasar
a algunos de sus puntos de vista más amplios. En un artículo
reciente de Tikkun, el editor asociado Peter Gabel escribió
un artículo muy interesante titulado "Espiritualizando
la política exterior", en el que delineaba algunos
de los principios fundamentales relacionados con una nueva concepción
de política espiritual, que a continuación ampliaba
para abarcar una política exterior espiritual. ¿Podría
explicar los principios básicos que subyacen en semejante
política, y si cree que semejantes conceptos podrían
empezar a cumplirse en estos tiempos?
ML: El entendimiento fundamental
subyacente es este: creemos que prácticamente toda persona
en este planeta desea un mundo basado en la amabilidad, la generosidad
y el amor, y que la gente desea desesperadamente un mundo en el
que exista un reconocimiento mutuo, en el que la gente sea reconocida
por ser quién es y sea contemplada y apreciada por ser
quién es. Y que estas necesidades de amor, amabilidad,
generosidad y reconocimiento son negadas sistemáticamente
en el orden social
contemporáneo, de forma que, en lugar de esto, se enseña
a la gente que lo que todo el mundo quiere es simplemente ir en
pos de sus intereses personales, sin contemplación alguna
por el bienestar de los demás. Se les enseña a ignorar
el hecho de que la mayoría de los seres humanos, lo que
de verdad quieren es amor y humanitarismo y amabilidad y generosidad
entre unos y otros, y que les encantaría vivir en ese tipo
de mundo. Así que nuestra teoría general es que
una política que vaya a transformar tiene que provocar
en la gente un reconocimiento de su propio deseo profundo, lo
que es muy distinto a decir que queremos provocar este deseo en
la gente. Creemos que ya está ahí y que, de hecho,
la mayoría de la gente, una vez que empiezas a hablarlo
con ella, reconoce que está ya ahí, en ellos. Sólo
que han llegado a creer que son los únicos que lo quieren.
O quizá un pequeño grupo de amigos, o personas que
son miembros de su comunidad religiosa específica, o de
su agrupación nacional particular, o de algún sector
de la población, comparte esto con ellos, pero que prácticamente
todos los demás van, sencillamente, a lo suyo, sin ningún
tipo de contemplación respecto a las consecuencias para
usted o para cualquier otra persona, y que les agredirán
si ellos no agreden primero. Así que básicamente
lo que tenemos aquí son dos visiones fundamentales del
mundo que están en conflicto: la visión del mundo
que dice que el mundo es un lugar hostil, compuesto por personas
que buscan adquirir poder sobre uno para avanzar sus propios intereses,
sin contemplar las consecuencias para usted o para cualquier otro
y, por otra parte, una visión distinta del mundo, que originalmente
estaba enraizada en las tradiciones espirituales de la raza humana,
que reconoce la humanidad común de todos, y afirma que
la mayoría de los seres humanos querrían de hecho
un mundo basado en la
amabilidad, el amor y la generosidad. Estas dos perspectivas han
estado en pugna durante los últimos miles de años
y, para la mayoría de la gente, ambas perspectivas forman
parte de su consciencia y están en pugna constantemente.
De manera que hay momentos históricos en los que la perspectiva
más esperanzadora emerge y, cuando esa adquiere prioridad
en nuestra consciencia, entonces más y más gente
empieza a actuar para confirmar esta vía. Actúan
de formas que son cooperativas, de apoyo mutuo, amorosas, generosa
y entonces se obtiene el florecimiento de una energía esperanzadora.
Eso pasó hasta cierto grado en los años 30, hasta
cierto grado en los años 60, y ha pasado a lo largo de
la historia. Pero la mayor parte del tiempo es la otra consciencia
la que tiene el ascendente, y esa es la consciencia que dice no,
vivimos en un mundo descrito por el filósofo inglés
Hobbes, quien dijo que la vida es mezquina, brutal y breve, y
está repleta de la competitividad de "todos contra
todos". Y que ese es el estado esencial de la naturaleza
del que intentamos escapar. Así que, según esa visión
del mundo, el mundo es aterrador y la única forma de poder
lograr estar a salvo y seguros es mediante la dominación
de los demás, porque de lo contrario, serán ellos
quienes nos dominen. Cuando esto adquiere ascendencia, la gente
piensa menos en términos de generosidad y amabilidad y
más en términos de fuerzas policiales y ejércitos
y guerras, guerras preventivas para dominar al otro antes de que
te domine a ti. Y así estas dos consciencias están
en conflicto, la mayoría de la gente tiene ambas en la
cabeza y por eso nuestra estrategia es intentar encontrar formas
de afirmar la parte más esperanzadora de las consciencias
de la gente, y no confirmar la parte más temible. Y esa
es la estrategia general de la Comunidad Tikkun, la noción
que subyace en su política. Porque, a diferencia de quienes
hablan de política como si simplemente se basase en intereses
materiales, nosotros creemos que existe un interés compensatorio
por parte de la gente en un mundo de amabilidad, generosidad,
amor y reconocimiento mutuo. Y está fomentando ese lado
de la gente que les hace posible movilizarse para desafiar la
ética del egoísmo y el materialismo. De manera que
cuando esto se traslada a una política exterior significa
que, en lugar de imaginar que la forma de que los Estados Unidos
obtenga seguridad en el mundo es a base de barrer del mapa o,
en otras palabras, tomar poder sobre quienes podrían ser
rivales potenciales o quienes podrían desafiar el poder
del capital global, nosotros argumentamos que la forma de alcanzar
la seguridad en los Estados Unidos es desarrollando relaciones
cooperativas y humanitarias con el resto del mundo, y el primer
paso en ello, que expresé en el seminario de Tikkun para
el Congreso, es exigir un Plan Marshall global masivo, en el que
los países avanzados del mundo, los países avanzados
industrializados del mundo, destinarían el 10% de su PNB
anual a la tarea de reconstruir la infraestructura, la viabilidad
económica y la sostenibilidad ecológica de los países
más pobres del planeta.
BVM: Se trata de una idea
muy inspiradora. ¿Cree que estas cosas son realizables?
ML: Bueno, puede hacerse.
Pero que llegue a hacerse depende de las elecciones que haga la
gente. ¿Gravitará la gente hacia la Comunidad Tikkun,
o permanecerá enredada en una política que no habla
a nadie excepto a un pequeño grupo de gente? Aquí
estamos hablando un lenguaje que está orientado a llegar
a muchos americanos que normalmente no tienen nada que ver con
causas progresistas y que, de hecho, a menudo sienten que los
progresistas les odian o les desprecian. Nosotros tenemos una
actitud diferente. Creemos que la mayoría de los americanos
tienen un núcleo fundamentalmente honesto, y que, incluso
a pesar de que muchos de ellos sean atraídos por los movimientos
de la derecha, a menudo la razón de que se sientan atraídos
por esos movimientos son razones buenas más que malas,
es decir, que los movimientos de la derecha articulan valores
y visiones que hablan al hambre más profunda que tiene
la gente de un mundo basado en amor y humanitarismo y generosidad.
Irónicamente, la izquierda y los movimientos progresistas
tienden a hablar más en términos de derechos sociales,
económicos y políticos. Y eso no habla con suficiente
hondura a la necesidad que tiene la gente, una necesidad que,
desde mi perspectiva, se genera en parte por la dinámica
fundamentalista del mercado capitalista. Sin embargo, la izquierda
y las fuerzas progresistas no han sido capaces de tratar esa necesidad
y a menudo han liquidado cualquier conversación de este
tipo como si se tratase de una espiritualidad excéntrica.
Y, debido a que no entienden la necesidad que tiene la gente de
una realidad espiritual distinta, piensan que la espiritualidad
es un tema de derechas, o es intelectualmente vacua. Y como resultado,
han cedido a la derecha un número enorme de personas que
podrían haber respondido a una visión más
progresista, de haberse expresado ésta con una clara conexión
a una visión espiritual.
BVM: ¿Qué hace
usted con los progresistas en su trabajo? ¿Intenta conseguir
su apoyo, o se limita a trabajar aparte?
ML: Ambos. Estamos creando
nuestra propia organización, la Comunidad Tikkun, con nuestra
propia visión y expresión, y a menudo resulta que
nuestra única organización es mucho más efectiva
que grandes coaliciones de organizaciones progresistas que tienen
montones de organizaciones trabajando juntas, pero que sólo
pierden el tiempo discutiendo entre sí. En mi experiencia,
las organizaciones progresistas están repletas de personas
que están tan seguras de que nadie va a escucharles que
no quieren salir y hacer nada del trabajo duro de llegar a otras
personas que no están previamente de acuerdo con ellas.
De manera que formulan sus políticas y el estilo con el
que operan de forma que garantice que sólo otras personas
que ya comparten su perspectiva estarán dialogando con
ellas. y eso nos ha llevado a decir que nuestra principal preocupación
no es llegar a los progresistas, sino a todos los demás.
Por otro lado, siempre que es posible queremos trabajar también
con progresistas, pero queremos hacerlo sin comprometer el tipo
de equilibrio que tenemos respecto a Israel, así como el
lenguaje espiritual que utilizamos cuando hablamos de la política
americana.
BVM: Eso nos lleva a la siguiente
pregunta. Usted es rabino y, claramente, una perspectiva mundial
espiritual es algo que le resulta sumamente importante. ¿Querría
hablarnos un poco sobre su fe espiritual y cómo influencia
su vida y trabajo? ¿Hay algo que quiera decir acerca de
su propia espiritualidad?
ML: He estado involucrado
en el intento por desarrollar el Movimiento de Renovación
Judío, un movimiento que busca reclamar el mensaje fundamental
de la Torah, que es que existe una fuerza en el universo –en
inglés se traduce como "Dios"– que hace
posible la transformación del mundo desde aquello que es,
a aquello que debería ser. Eso significa que el universo
no es neutro, sino que, de hecho, apoya y se inclina hacia la
evolución de la consciencia, hacia niveles cada vez más
altos de libertad, interconexión, amor y amabilidad. Y
esto se construye en la estructura del universo de tal manera
que las energías amorosas del universo están volviéndose,
y se volverán, cada vez más personificadas en la
raza humana o en lo que sea que evolucione más allá
de ella. Así que ese es el tipo de elemento de fe. El elemento
de práctica consiste en que cada día practico la
oración y la meditación, y después tengo
el sabbath, que es un día de cada semana totalmente dedicado
a la celebración del universo, más que a concentrarme
en cambiar el universo y volverlo distinto, o adquirir control
sobre él. Así que desde la noche del viernes, una
hora antes de que anochezca, hasta la noche del sábado,
después de que hayan salido las estrellas, ese sabbath
es un tiempo para retirarse totalmente de la consciencia de dominación
y control sobre el mundo. Y encuentro que se trata de una práctica
espiritual extremadamente valiosa, que me posibilita disponer
de un tiempo enfocado en desarrollar asombro y estupor y una sorpresa
radical ante la grandeza de la creación. Es un tipo de
consciencia que intento introducir durante el resto de la semana,
pero que verdaderamente necesita ese tiempo concentrado para desarrollarse.
Así que es una meditación de 25 horas cada semana
que es, encuentro, extremadamente poderosa y absorbente y que
me da la capacidad de retornar después a la lucha para
curar y transformar el mundo con mis recursos internos renovados.
BVM: Varias creencias religiosas
creen que nos acercamos a los tiempos de la reaparición
de un Mesías o un instructor mundial, y se trata de una
creencia que forma parte de la fe judía. Algunas personas
han dicho que de alguna forma misteriosa todo este conflicto en
Oriente Medio, una tierra santa para tantos pueblo del mundo,
está íntimamente relacionado con la llegada de un
gran Instructor. ¿Tiene alguna reflexión al respecto?
ML: La mayoría de
la gente en el Movimiento de Renovación Judío no
cree de verdad que vaya a haber un instructor particular. Nos
preocupa mucho más el hecho de encarnar las energías
mesiánicas en tanta gente como sea posible. Hay un eslogan
que se ha vuelto popular en nuestro movimiento, que dice: "¡No
hay ningún mesías, y eres tú!"
BVM: ¡Es un buen mensaje!
Muchas gracias por habernos dedicado este tiempo y por compartir
sus pensamientos con nosotros.
Para más información sobre Tikkun,
por favor contacte con: Tikkun, 2342 Shattuck Ave., Suite 1200,
Berkeley, CA 94704, USA. Tel: + 1-510-644-1200; E-mail: community@tikkun.org;
Web: www.tikkun.org.
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