Boletín de Buena Voluntad Mundial. Nº 3 - 2003


 


UNA ENTREVISTA CON EL RABINO MICHAEL LERNER

El 17 de junio de 2003 tuvimos la suerte de poder hablar con el Rabino Michael Lerner, quien está activamente comprometido con el intento de crear una forma mental de solución para los problemas de Oriente Medio. Editó la revista Tikkun en 1986, y su último libro es Healing Israel/Palestine (Curando a Israel/Palestina). Es autor de otros libros como Jewish Renewal: A Path to Healing and Transformation, Jews and Blacks con Cornel West, The Politics of Meaning, y Spirit Matters. Estudió en el Seminario Teológico Judío de Nueva York. También ha recibido un Doctorado en Filosofía de la Universidad de California en Berkeley, así como un Doctorado en Psicología Clínica del Wright Institute.

BVM: Es usted editor de la revista Tikkun (www.tikkun.org). ¿Podría por favor explicarnos qué significa la palabra “tikkun”, y cómo subyace este concepto en el trabajo que usted realiza?

ML: “Tikkun” es una palabra hebrea, y significa curar, reparar y trasformar el mundo. Y el trabajo que estamos haciendo es el de intentar construir un movimiento de cambio social que busca trasformar el mundo desde una ética de materialismo y egoísmo a una ética de amor y humanitarismo, generosidad y amabilidad.

BVM: El trabajo que están haciendo parece muy noble. Su trabajo abarca un amplio espectro pero, para iniciar esta entrevista, nos gustaría enfocar sobre el trabajo que está haciendo en la actualidad para educar e iluminar a la opinión pública en cuanto a las causas que subyacen a la situación de crisis en Oriente Medio. ¿Podría explicarnos cómo acabó implicándose en este trabajo?

ML: Bueno, crecí en un mundo judío y estoy apasionadamente implicado con Israel. Me importa enormemente Israel y su supervivencia en el mundo, de manera que esa es una dimensión. Y me convencí progresivamente de que el bienestar y la supervivencia de Israel dependían de una transformación en su forma de entender su situación, de manera que, en lugar de imaginar que podía lograrse la seguridad mediante el dominio y control de los palestinos o de los estados árabes circundantes, era necesario reconocer que la única manera de que tuviera un futuro viable era a través de la cooperación y amistad con el pueblo palestino y los estados árabes circundantes. Así que esa era una dimensión.

La segunda dimensión es que, como alguien que generalmente habla acerca de la posibilidad de un mundo basado en la amabilidad, la generosidad y el amor, me enfrento constantemente al escepticismo de la gente respecto a estos valores. Uno de los orígenes de ese escepticismo es que las propias instituciones religiosas que fueron las primeras en hablar sobre estos ideales se originaron en Oriente Medio, que los pueblos que estaban articulando esos ideales en Oriente Medio estaban, de hecho, como el perro y el gato, pegándose, y así, ¿cómo podríamos llegar a pensar que es posible un mundo basado en la amabilidad y la generosidad, cuando se ve que quienes originaron esos ideales están, de hecho, enzarzados en lo opuesto a la amabilidad y la generosidad? Así que eso me dio un impulso añadido para querer ocuparme del desastre de Oriente Medio.

BVM: Por medio de su revista y de su último libro Healing Israel/Palestine, está manteniendo una postura valiente respecto a la situación en Oriente Medio, una que destaca la humanidad común y las reclamaciones legítimas de tanto israelíes como palestinos. ¿Podría por favor decirnos algo sobre su libro, y sobre qué espera conseguir al haberlo escrito?

ML: Sí, bueno, el libro es un intento de contar la historia, empezando en el siglo XIX y llegando hasta 2003, de cómo dos lados, dos pueblos, ambos de los cuales son esencialmente honestos, ambos de los cuales tienen un espectro de gente normal, que va desde santos a personas espantosamente dañinas, como cualquier otro pueblo del mundo, pudieron acabar enganchados en este tipo de combate, en el que cada uno ve al otro como la personificación del mal, y a sí mismo como una víctima que está en lo cierto. Y así, el libro es un intento de proporcionar un registro equilibrado de la historia que reconoce que ambos lados tienen derechos legítimos sobre los territorios, y que ambos lados han actuado en formas innecesariamente crueles y dolorosas para con el otro.

BVM: ¿Ha tenido su libro una buena acogida?

ML: Por ahora, sí. He recibido unas respuestas muy, muy positivas y no hay nada parecido, porque prácticamente todos los demás libros intentan demostrar que uno u otro de los lados es el bueno. Y yo no apoyo eso, no lo creo. Creo que ambos lados estaban totalmente fastidiados. Así que no me creo esas historias e intento demostrar cómo puede darse una historia distinta. De manera que hay muchas personas que están excitadas con el libro, porque no hay nada parecido.

BVM: Sí, hace de puente, es un libro muy vinculante. Usted apoya los principios esenciales de la hoja de ruta –el plan diseñado por USA, Naciones Unidas, Europa y Rusia– para establecer la paz en Oriente Medio. ¿Podría esbozar por qué piensa que se trata de un paso positivo hacia la resolución de esta prolongada crisis, así como los defectos que cree que tiene?

ML: Bueno, el principal aspecto positivo es que existe una intervención por parte de otras fuerzas, incluyendo en este caso a los Estados Unidos. La razón de por qué ello es positivo es que, hasta ahora, una gran parte de las negociaciones entre ambos lados estaba basada en la posición de que los Estados Unidos y otros debían dejar a las dos partes la decisión respecto a cómo resolver esta cuestión. Por supuesto, dejarlo a las partes no funciona porque por un lado tenemos a Israel, con un ejército desarrollado, uno de los ejércitos más desarrollados de todo el mundo, y por otro tenemos a los palestinos, que están ahora siendo ocupados y cuyas ciudades están siendo dirigidas por la ocupación militar del ejército israelí. Cuando se nos pide que dejemos la decisión a estas partes, lo que ello significa de hecho es deja r que Israel imponga su voluntad y que los palestinos lo acepten o, si no lo aceptan, entonces demostrar que son malos. Así que eso no estaba funcionando. No estaba proporcionando solución alguna, pero había una fuerte presión por parte de Israel para decir, "déjenselo a las partes, dejen que los pueblos de la región tomen sus propias decisiones". Pero sus propias decisiones estaban, de hecho, simplemente perpetuando la ocupación con su inevitable consecuencia de perpetuar la violencia del campo de las fuerzas anti-ocupación en el mundo palestino.

Así que la intervención del resto del mundo al decir: "nos incumbe que este asunto se resuelva" es un paso muy positivo. Sin embargo, los detalles de la hoja de ruta no son tan positivos. Porque los detalles de la hoja, tal como están construidos en la actualidad, dicen algo así como esto: "Los palestinos tienen que proporcionar el fin de toda lucha militar contra la ocupación, y garantizar el desmantelamiento de todas aquellas fuerzas que han participado en la lucha armada. A los israelíes, por su parte, sólo se les requiere que desmonten algunos de los asentamientos más periféricos en la orilla occidental, y mantendrían muchos de sus asentamientos hasta que finalizase el período de tres años ordenado por esta hoja de ruta, en cuyo momento tendría lugar una negociación acerca de la resolución". Pero, de nuevo, la negociación cae en la misma categoría que acabo de mencionar, de ser una negociación entre los dos lados sin que exista ninguna necesidad de que Israel cambie su particular enfoque de la ocupación.

De manera que lo que la hoja de ruta decía a los palestinos era: "Esto es lo que tenéis que ofrecer a vuestros extremistas: decidles que dejen de luchar y, si lo hacen, lo que obtendrán, dentro de tres años es una negociación". Pero eso no es un incentivo muy plausible como para convencer a nadie de la necesidad de parar la lucha. Así que la hoja de ruta es profundamente defectuosa en cuanto a que la única forma en la que podría realmente funcionar es si el orden se invirtiese y se alcanzase primero la negociación para el resultado final y después, con ese resultado final definido, se convenciese a la gente para dar el otro paso hacia el desmantelamiento de la lucha armada, basándose en su entendimiento de que iba n a lograr algo que sería realmente deseable al finalizar el proceso de desmontar la lucha armada.

BVM: Sí, eso se relaciona con una cita de un editorial reciente de Tikkun en la que se dice que "el hecho de que el trazado de cualquier camino hacia la paz dependa del cese de toda violencia otorga el veto a los elementos más extremistas tanto en Israel como en Palestina".

ML: De hecho, es una locura, porque está diciendo a los extremistas, "Oh, vosotros no queréis una solución de dos estados, ¿no?" Porque los extremistas israelíes sólo quieren un estado israelí que ocuparía toda la franja oeste y Gaza, y los extremistas del mundo palestino sólo quieren un estado palestino, desde el Mediterráneo hasta el Jordán. De manera que, en ambos casos, no quieren una solución de dos estados, sólo quieren un estado, a saber, el suyo. Así que les decimos: "Ah, bueno, si eso es lo que queréis, podemos deciros exactamente cómo conseguirlo. Todo lo que tenéis que hacer es enzarzaros en actos de violencia el uno contra el otro antes de prometernos que pararemos este proceso". Así que es una estrategia completamente absurda.

BVM: ¿Cómo piensa que debería tratarse la actividad terrorista que está teniendo lugar? ¿Cuáles serían sus sugerencias?

ML: Bueno, tenemos dos sugerenc ias: número uno, estamos a favor de llevar una fuerza internacional allí para separar a los dos lados y proteger a cada lado del otro. No creo que el terror vaya a finalizar mientras la franja occidental esté ocupada por Israel. Por otra parte, los israelí es están preocupados, con razón, en cuanto a que el fin de la ocupación podría simplemente aumentar los ataques sobre ellos, de manera que sería necesario tomar medidas para asegurarles que eso no pasaría. Así que esto nos lleva a pedir una intervención internacional para crear un parachoques entre ambos, o incluso la posibilidad, como paso intermedio, de crear un estado palestino, operando inicialmente bajo un protectorado internacional o de Naciones Unidas. Pero tiene que haber alguna forma de que, por un lado, el pueblo palestino esté protegido de las decisiones y del acoso del ejército israelí, lo que ha sido un factor que ha conducido al deterioro de las relaciones en el curso de los últimos, de al menos los últimos 14 años; y, por otro, que los israelí es obtengan protección. Y así estamos diciendo que la protección a largo plazo consiste en crear un estado palestino y dejar que el estado palestino monitorice a los terroristas pero, a corto plazo, consiste en crear una barrera entre ambos lados en forma de una presencia internacional.

BVM: Bueno, esas ideas parecen sumamente útiles y creativas. ¿Hay alguien en Washington escuchándoles como resultado de su "Seminario" a principios de junio?

ML: Lo que estamos haciendo es crear la Comunidad Tikkun, que es nuestra nueva organización nacional, que presenta una alternativa al AIPAC, el Comité de Asuntos Políticos América-Israel, que ha sido la principal fuerza dirigiendo la política americana en la capital. Así que celebramos nuestro primer encuentro –tuvimos a 500 personas de todos los Estados Unidos en Washington, del 1 al 4 de junio, y mantuvimos más de 200 reuniones con distintas oficinas del Congreso. De modo que tuvimos una representación bastante amplia proveniente de muchos sitios distintos, muchos distritos diferentes del Congreso y lo que descubrimos fue que existía una gran receptividad respecto a una alternativa al AIPAC. Naturalmente, al final, el poder del AIPAC reside en su dinero y su capacidad de identificar a los candidatos que creen que deben ser apoyados.

Todavía no tenemos una base económica; no tenemos dinero como para ser plenamente efectivos. Así que lo que muchas oficinas del Congreso nos dijeron fue: "OK, esto es estupendo. Estamos de acuerdo con vosotros, nos encantaría tener una perspectiva más equilibrada sobre Oriente Medio, no queremos estar subordinados al AIPAC. Sin embargo, tenéis que convencernos en nuestras áreas locales, en cada distrito del Congreso, de que no estamos incurriendo un riesgo si tomamos una postura alternativa que apoya más tanto los derechos de Israel como los del pueblo palestino". Y así, lo que descubrimos fue que, por un lado, teníamos la perspectiva intelectual más sensata y, por otro, ellos tenían un desafío político para nosotros que debe satisfacerse en el curso de los próximos años. De manera que si podemos crear capítulos locales de la Comunidad Tikkun en cada distrito del Congreso de los Estados Unidos, entonces estaremos capacitados para responder a la pregunta de qué vamos a hacer por esos congresistas que están arriesgándose en relación con quienes constituyen el grupo de presión pro-Ariel Sharon de su propia comunidad.

BVM: ¿Es ese grupo de presión extremadamente fuerte en los Estados Unidos?

ML: Es muy, muy poderoso, en parte debido al dinero que ha sido capaz de reunir para apoyar a candidatos que están de acuerdo con él, en parte porque los medios de comunicación cuentan la historia de Oriente Medio de tal manera que siempre se culpa a los palestinos y se exculpa a Israel, y también, en parte, porque la mayoría de la gente en los Estados Unidos que reconoce que hay algo de incorrecto en la ocupación, tanto judíos como no judíos, ha sido intimidada por la disposición del grupo de presión pro-Ariel Sharon de etiquetar como "antisemita" a cualquiera que sea crítico con la política israelí.

BVM: ¿Ha sufrido Tikkun esa intimidación?

ML: Sí, no sólo la hemos sufrido, sino que recibimos a diario amenazas de muerte en nuestros correos electrónicos por parte de judíos de extrema derecha que nos dicen que somos judíos que nos autoodiamos, que estamos destruyendo al pueblo judío, que somos peores que Hitler, que estamos amenazando la supervivencia del pueblo judío. Y muchos otros judíos tienen miedo de identificarse con nosotros por esa misma razón. Y la Comunidad Tikkun no es sólo para judíos. Está co-presidida por Cornel West, un erudito afro-americano de la universidad de Princeton. Está pensada para reunir a cristianos, musulmanes, budistas, hinduistas, judíos, humanistas seglares, ateos y cualquiera que entienda la necesidad de que existan unos nuevos fundamentos en la política –una política basada en el reconocimiento de una misma santidad en todo ser humano del planeta.

BVM: También tiene un grupo llamado Tikkun Campus (Universidad Tikkun). ¿Querría contarnos algo acerca de ello?

ML: La Tikkun Campus Network es una rama de la Comunidad Tikkun y hemos estado trabajando en cierto número de distintas universidades por todo el país. Acabamos de inaugurar este proyecto, y estamos buscando estudiantes que quieran presentar lo que llamamos nuestro "camino de en medio progresista". Lo denominamos camino de en medio porque los estudiantes a menudo se ven atrapados entre las fuerzas pro-israelíes, a las que nos negamos a llamar "pro-Israel" porque, de hecho, son realmente las fuerzas pro-Ariel Sharon. Hay muchas personas que son pro-Israel que no están de acuerdo con el así llamado "lobby pro-Israel", porque no tiene en cuenta qué es realmente lo que más interesa a Israel a largo plazo, que es finalizar la ocupación y mantener unas relaciones amistosas y constructivas con el pueblo palestino.

De manera que están atrapados entre eso, por una parte, y las fuerzas pro-palestinas por otra, que con demasiada frecuencia se suman a la retórica anti-semita y a una deslegitimación total de los derechos del pueblo judío a tener su propio estado en ese área. Así que la mayoría de los estudiantes están atrapados entre estas dos, y lo que estamos haciendo es ofrecer este camino de en medio progresista que dice que se puede ser a la vez pro-Israel y pro-Palestina. Para que pueda verse que no es una contraposición y que, de hecho, los mejores intereses de Israel estarán servidos con la creación de un estado palestino viable, fuerte, sano y que se respete a sí mismo. Y que los mejores intereses de Palestina estarán servidos convenciendo al pueblo israelí de que están seguros y a salvo del terrorismo. Y no es un juego que sume cero –estas dos posiciones son intereses compatibles y somos nosotros quienes lo articulamos. Así que el otoño anterior celebramos una conferencia nacional del Tikkun Campus Network y este verano vamos a celebrar una sesión de entrenamiento, el Instituto de Verano Tikkun, que tendrá lugar en la Universidad de California, en Santa Cruz, del 12 al 15 de agos to. Y tenemos la esperanza de que el próximo año ampliaremos la red. Hay cierto número de universidades en las que se han formado grupos y estamos buscando otros estudiantes que entiendan el valor de este camino de en medio.

BVM: ¿Han llegado a intentar en algún momento trabajar con estudiantes en Israel y Palestina a o largo de esta misma línea?

ML: No. Todavía no hemos llegado a un punto en que podamos hacerlo. Sólo estamos en el punto de intentar desarrollarlo en los Estados Unidos, aunque esa es una dirección que nos gustaría seguir. Sí que celebramos un acontecimiento muy sorprendente que tuvo lugar en la Universidad de California en Berkeley, que ha sido campo de batalla intenso entre estos dos lados, y eso fue este mayo último, esto es, hace un mes. Celebramos un seminario patrocinado por el grupo de Tikkun Campus Network de allí, que tuvo una asistencia de 400 personas. El punto culminante del seminario era un panel de estudiantes judíos e israelíes junto con estudiantes árabes y palestinos. En este panel, cada estudiante describió su propia experiencia vital y cómo había evolucionado desde la posición de degradar al otro a una posición de reconocimiento de la humanidad en el otro. Constituyó un conjunto de conversaciones extremadamente emotivas que reflejaron el tipo de trabajo que estamos intentando realizar en las universidades a base de reunir a israelíes y palestinos, judíos y árabes y otros para intentar superar el discurso de degradación del otro y para empezar a desarrollar un sentido de compasión y de entendimiento mutuo.

BVM: Eso suena muy positivo. ¿Obtiene usted mucha atención por parte de los principales medios de comunicación respecto a estas ideas?

ML: Intentan ignorarnos siempre que pueden. La fundación del Tikkun Campus Network generó un artículo muy grato en el Long Island Newsday.

BVM: También hubo un artículo en el New York Times.

ML: Sí, también en el New York Times. Y la última conferencia que hicimos en D.C. obtuvo un artículo muy grato en el Washington Post, y un artículo algo menos grato en el Washington Times.

BVM: Me gustaría pasar a algunos de sus puntos de vista más amplios. En un artículo reciente de Tikkun, el editor asociado Peter Gabel escribió un artículo muy interesante titulado "Espiritualizando la política exterior", en el que delineaba algunos de los principios fundamentales relacionados con una nueva concepción de política espiritual, que a continuación ampliaba para abarcar una política exterior espiritual. ¿Podría explicar los principios básicos que subyacen en semejante política, y si cree que semejantes conceptos podrían empezar a cumplirse en estos tiempos?

ML: El entendimiento fundamental subyacente es este: creemos que prácticamente toda persona en este planeta desea un mundo basado en la amabilidad, la generosidad y el amor, y que la gente desea desesperadamente un mundo en el que exista un reconocimiento mutuo, en el que la gente sea reconocida por ser quién es y sea contemplada y apreciada por ser quién es. Y que estas necesidades de amor, amabilidad, generosidad y reconocimiento son negadas sistemáticamente en el orden social
contemporáneo, de forma que, en lugar de esto, se enseña a la gente que lo que todo el mundo quiere es simplemente ir en pos de sus intereses personales, sin contemplación alguna por el bienestar de los demás. Se les enseña a ignorar el hecho de que la mayoría de los seres humanos, lo que de verdad quieren es amor y humanitarismo y amabilidad y generosidad entre unos y otros, y que les encantaría vivir en ese tipo de mundo. Así que nuestra teoría general es que una política que vaya a transformar tiene que provocar en la gente un reconocimiento de su propio deseo profundo, lo que es muy distinto a decir que queremos provocar este deseo en la gente. Creemos que ya está ahí y que, de hecho, la mayoría de la gente, una vez que empiezas a hablarlo con ella, reconoce que está ya ahí, en ellos. Sólo que han llegado a creer que son los únicos que lo quieren. O quizá un pequeño grupo de amigos, o personas que son miembros de su comunidad religiosa específica, o de su agrupación nacional particular, o de algún sector de la población, comparte esto con ellos, pero que prácticamente todos los demás van, sencillamente, a lo suyo, sin ningún tipo de contemplación respecto a las consecuencias para usted o para cualquier otra persona, y que les agredirán si ellos no agreden primero. Así que básicamente lo que tenemos aquí son dos visiones fundamentales del mundo que están en conflicto: la visión del mundo que dice que el mundo es un lugar hostil, compuesto por personas que buscan adquirir poder sobre uno para avanzar sus propios intereses, sin contemplar las consecuencias para usted o para cualquier otro y, por otra parte, una visión distinta del mundo, que originalmente estaba enraizada en las tradiciones espirituales de la raza humana, que reconoce la humanidad común de todos, y afirma que la mayoría de los seres humanos querrían de hecho un mundo basado en la
amabilidad, el amor y la generosidad. Estas dos perspectivas han estado en pugna durante los últimos miles de años y, para la mayoría de la gente, ambas perspectivas forman parte de su consciencia y están en pugna constantemente. De manera que hay momentos históricos en los que la perspectiva más esperanzadora emerge y, cuando esa adquiere prioridad en nuestra consciencia, entonces más y más gente empieza a actuar para confirmar esta vía. Actúan de formas que son cooperativas, de apoyo mutuo, amorosas, generosa y entonces se obtiene el florecimiento de una energía esperanzadora. Eso pasó hasta cierto grado en los años 30, hasta cierto grado en los años 60, y ha pasado a lo largo de la historia. Pero la mayor parte del tiempo es la otra consciencia la que tiene el ascendente, y esa es la consciencia que dice no, vivimos en un mundo descrito por el filósofo inglés Hobbes, quien dijo que la vida es mezquina, brutal y breve, y está repleta de la competitividad de "todos contra todos". Y que ese es el estado esencial de la naturaleza del que intentamos escapar. Así que, según esa visión del mundo, el mundo es aterrador y la única forma de poder lograr estar a salvo y seguros es mediante la dominación de los demás, porque de lo contrario, serán ellos quienes nos dominen. Cuando esto adquiere ascendencia, la gente piensa menos en términos de generosidad y amabilidad y más en términos de fuerzas policiales y ejércitos y guerras, guerras preventivas para dominar al otro antes de que te domine a ti. Y así estas dos consciencias están en conflicto, la mayoría de la gente tiene ambas en la cabeza y por eso nuestra estrategia es intentar encontrar formas de afirmar la parte más esperanzadora de las consciencias de la gente, y no confirmar la parte más temible. Y esa es la estrategia general de la Comunidad Tikkun, la noción que subyace en su política. Porque, a diferencia de quienes hablan de política como si simplemente se basase en intereses materiales, nosotros creemos que existe un interés compensatorio por parte de la gente en un mundo de amabilidad, generosidad, amor y reconocimiento mutuo. Y está fomentando ese lado de la gente que les hace posible movilizarse para desafiar la ética del egoísmo y el materialismo. De manera que cuando esto se traslada a una política exterior significa que, en lugar de imaginar que la forma de que los Estados Unidos obtenga seguridad en el mundo es a base de barrer del mapa o, en otras palabras, tomar poder sobre quienes podrían ser rivales potenciales o quienes podrían desafiar el poder del capital global, nosotros argumentamos que la forma de alcanzar la seguridad en los Estados Unidos es desarrollando relaciones cooperativas y humanitarias con el resto del mundo, y el primer paso en ello, que expresé en el seminario de Tikkun para el Congreso, es exigir un Plan Marshall global masivo, en el que los países avanzados del mundo, los países avanzados industrializados del mundo, destinarían el 10% de su PNB anual a la tarea de reconstruir la infraestructura, la viabilidad económica y la sostenibilidad ecológica de los países más pobres del planeta.

BVM: Se trata de una idea muy inspiradora. ¿Cree que estas cosas son realizables?

ML: Bueno, puede hacerse. Pero que llegue a hacerse depende de las elecciones que haga la gente. ¿Gravitará la gente hacia la Comunidad Tikkun, o permanecerá enredada en una política que no habla a nadie excepto a un pequeño grupo de gente? Aquí estamos hablando un lenguaje que está orientado a llegar a muchos americanos que normalmente no tienen nada que ver con causas progresistas y que, de hecho, a menudo sienten que los progresistas les odian o les desprecian. Nosotros tenemos una actitud diferente. Creemos que la mayoría de los americanos tienen un núcleo fundamentalmente honesto, y que, incluso a pesar de que muchos de ellos sean atraídos por los movimientos de la derecha, a menudo la razón de que se sientan atraídos por esos movimientos son razones buenas más que malas, es decir, que los movimientos de la derecha articulan valores y visiones que hablan al hambre más profunda que tiene la gente de un mundo basado en amor y humanitarismo y generosidad. Irónicamente, la izquierda y los movimientos progresistas tienden a hablar más en términos de derechos sociales, económicos y políticos. Y eso no habla con suficiente hondura a la necesidad que tiene la gente, una necesidad que, desde mi perspectiva, se genera en parte por la dinámica fundamentalista del mercado capitalista. Sin embargo, la izquierda y las fuerzas progresistas no han sido capaces de tratar esa necesidad y a menudo han liquidado cualquier conversación de este tipo como si se tratase de una espiritualidad excéntrica. Y, debido a que no entienden la necesidad que tiene la gente de una realidad espiritual distinta, piensan que la espiritualidad es un tema de derechas, o es intelectualmente vacua. Y como resultado, han cedido a la derecha un número enorme de personas que podrían haber respondido a una visión más progresista, de haberse expresado ésta con una clara conexión a una visión espiritual.

BVM: ¿Qué hace usted con los progresistas en su trabajo? ¿Intenta conseguir su apoyo, o se limita a trabajar aparte?

ML: Ambos. Estamos creando nuestra propia organización, la Comunidad Tikkun, con nuestra propia visión y expresión, y a menudo resulta que nuestra única organización es mucho más efectiva que grandes coaliciones de organizaciones progresistas que tienen montones de organizaciones trabajando juntas, pero que sólo pierden el tiempo discutiendo entre sí. En mi experiencia, las organizaciones progresistas están repletas de personas que están tan seguras de que nadie va a escucharles que no quieren salir y hacer nada del trabajo duro de llegar a otras personas que no están previamente de acuerdo con ellas. De manera que formulan sus políticas y el estilo con el que operan de forma que garantice que sólo otras personas que ya comparten su perspectiva estarán dialogando con ellas. y eso nos ha llevado a decir que nuestra principal preocupación no es llegar a los progresistas, sino a todos los demás. Por otro lado, siempre que es posible queremos trabajar también con progresistas, pero queremos hacerlo sin comprometer el tipo de equilibrio que tenemos respecto a Israel, así como el lenguaje espiritual que utilizamos cuando hablamos de la política americana.

BVM: Eso nos lleva a la siguiente pregunta. Usted es rabino y, claramente, una perspectiva mundial espiritual es algo que le resulta sumamente importante. ¿Querría hablarnos un poco sobre su fe espiritual y cómo influencia su vida y trabajo? ¿Hay algo que quiera decir acerca de su propia espiritualidad?

ML: He estado involucrado en el intento por desarrollar el Movimiento de Renovación Judío, un movimiento que busca reclamar el mensaje fundamental de la Torah, que es que existe una fuerza en el universo –en inglés se traduce como "Dios"– que hace posible la transformación del mundo desde aquello que es, a aquello que debería ser. Eso significa que el universo no es neutro, sino que, de hecho, apoya y se inclina hacia la evolución de la consciencia, hacia niveles cada vez más altos de libertad, interconexión, amor y amabilidad. Y esto se construye en la estructura del universo de tal manera que las energías amorosas del universo están volviéndose, y se volverán, cada vez más personificadas en la raza humana o en lo que sea que evolucione más allá de ella. Así que ese es el tipo de elemento de fe. El elemento de práctica consiste en que cada día practico la oración y la meditación, y después tengo el sabbath, que es un día de cada semana totalmente dedicado a la celebración del universo, más que a concentrarme en cambiar el universo y volverlo distinto, o adquirir control sobre él. Así que desde la noche del viernes, una hora antes de que anochezca, hasta la noche del sábado, después de que hayan salido las estrellas, ese sabbath es un tiempo para retirarse totalmente de la consciencia de dominación y control sobre el mundo. Y encuentro que se trata de una práctica espiritual extremadamente valiosa, que me posibilita disponer de un tiempo enfocado en desarrollar asombro y estupor y una sorpresa radical ante la grandeza de la creación. Es un tipo de consciencia que intento introducir durante el resto de la semana, pero que verdaderamente necesita ese tiempo concentrado para desarrollarse. Así que es una meditación de 25 horas cada semana que es, encuentro, extremadamente poderosa y absorbente y que me da la capacidad de retornar después a la lucha para curar y transformar el mundo con mis recursos internos renovados.

BVM: Varias creencias religiosas creen que nos acercamos a los tiempos de la reaparición de un Mesías o un instructor mundial, y se trata de una creencia que forma parte de la fe judía. Algunas personas han dicho que de alguna forma misteriosa todo este conflicto en Oriente Medio, una tierra santa para tantos pueblo del mundo, está íntimamente relacionado con la llegada de un gran Instructor. ¿Tiene alguna reflexión al respecto?

ML: La mayoría de la gente en el Movimiento de Renovación Judío no cree de verdad que vaya a haber un instructor particular. Nos preocupa mucho más el hecho de encarnar las energías mesiánicas en tanta gente como sea posible. Hay un eslogan que se ha vuelto popular en nuestro movimiento, que dice: "¡No hay ningún mesías, y eres tú!"

BVM: ¡Es un buen mensaje! Muchas gracias por habernos dedicado este tiempo y por compartir sus pensamientos con nosotros.

Para más información sobre Tikkun, por favor contacte con: Tikkun, 2342 Shattuck Ave., Suite 1200, Berkeley, CA 94704, USA. Tel: + 1-510-644-1200; E-mail: community@tikkun.org; Web: www.tikkun.org.

Inicio



Published by Lucis Trust © Lucis Trust 1997-2005