ORIENTE MEDIO
MUCHAS
MENTES Y CORAZONES están, en estos momentos, dirigiendo
su atención hacia la situación de crisis en Oriente
Medio entre israelíes y palestinos. Este área del
mundo es conocida por muchos como "La Tierra Santa".
Pero deberíamos preguntarnos si todavía merece este
titulo cuando ha sido la escena de tanta violencia, a menudo perpetrada
en nombre de creencias que aseguran tenerla por sagrada. Y merece
la pena considerar si muchos de los lugares sagrados de esta tierra
no son ahora sino reliquias fosilizadas de antiguas aprehensiones
religiosas que ya no son importantes para el evolucionante viaje
espiritual de la humanidad. Alice Bailey sugiere que, desde una
perspectiva espiritual, este área lleva ya tiempo bajo
"una pesada nube que la ens ombrece"; y si los pensamientos
y sentimientos pudieran hacerse visibles, ¿existiría
alguna duda de que la mezcla caótica de odio y miedo en
ambos lados, teñida por los extremismos religiosos y políticos,
se parecería a una amenazadora nube de tormenta? La situación
es tan precaria que sólo puede resolverse, y disiparse
la nube, mediante el correcto pensar y planificar de las naciones
del mundo actuando concertadamente, o de lo contrario podrá
derivar en un desastre para todo el mundo. ¿Será
esta tarea excesivamente dura para que ese discípulo inexperto
–la Humanidad– la maneje correctamente? La respuesta
a este desafío está todavía por verse, pero
sin duda los próximos meses y años serán
determinantes en sus efectos. Porque se trata de un problema colectivo,
que enfoca la crisis de la humanidad como totalidad y, como tal,
sólo puede resolverse por medio de la acción colectiva.
¿Podemos todos abandonar nuestros antagonismos y antipatías,
nuestros odios y diferencias raciales, e intentar pensar en términos
de la familia una, la vida una y la humanidad una? Las acciones
que emprendamos ahora determinarán el curso de los futuros
desarrollos en nuestro planeta. Una acción correcta pavimentará
el camino para un gran paso adelante dado por la humanidad como
totalidad –señalando la apertura del centro cardíaco
planetario y el consiguiente aquietamiento de la intensidad de
nuestra reactividad emocional.
Y esta es la oportunidad que se ofrece, como
un primer paso importante, en la 'hoja de ruta', la actual proposición
que están ahora considerando los líderes israelíes
y palestinos. La hoja de ruta es el resultado de los esfuerzos
de cooperación concertados de Estados Unidos, la Unión
Europea, Naciones Unidas y Rusia. La hoja de ruta intenta establecer
líneas orientativas y propuestas específicas hacia
un acuerdo negociado a esta prolongada disputa. Claramente no
es un documento perfecto, pero es posible que actúe como
catalizador para la eventual creación de una resolución
vinculante y duradera que pueda conducir a un estado de paz relativa
en esta atribulada área del mundo. Para que esta propuesta
tenga siquiera una remota posibilidad de éxito, es necesario
que exista un compromiso y un
espíritu de buena voluntad y entendimiento por parte de
todos. Todas las partes necesitan admitir las faltas y errores
del pasado, y perdonar, de manera que puedan entonces avanzar
con optimismo y esperanza, negándose a desviarse por aquellos
cuyas intenciones son la destrucción y el odio. Todos nosotros,
en nuestros pensamientos, oraciones y meditaciones, podemos trabajar
para traer luz a esta atribulada área del planeta. Se ha
sugerido que la visualización de una estrella de cinco
puntas blanca sobre este área, mientras se trabaja con
la Gran Invocación, puede ayudar a disipar el pensamiento
erróneo y los nudos de emociones y dejar penetrar la luz.
Entonces, eventualmente, el Instructor Mundial podrá retornar
triunfante al "lugar de paz" (el significado de "Jerusalén"),
porque toda la Tierra será la nueva Jerusalén. Una
resolución justa al conflicto árabe/israelí
preparará el camino para la paz y las correctas relaciones
en nuestro mundo.
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