DE ORGANIZACIONES A ORGANISMOS VIVOS
Una
de las verdades –cada vez más numerosas– en
las que concurren las enseñanzas de la Antigua Sabiduría
y la ciencia contemporánea es que “vivimos y nos
movemos y tenemos nuestro ser” en un vasto océano
de fuerzas en movimiento. Aunque el conocimiento científico
está limitado a una pequeña muestra de éstas,
muchos aceptan que potencias más sutiles también
están interviniendo y que estas están ahora dando
forma a la nueva era confiriéndola esa “vida más
abundante” de la que habló el Cristo. Aunque esta
nueva vida está rompiendo los patrones de comportamiento
viejos y cristalizados que son incapaces de adaptarse, también
está estimulando la firme emergencia de nuevas formas,
mejor adaptadas a sustentar el nuevo impulso vital y a expresar
el creciente impulso de síntesis que es el propósito
destacado de la vida evolucionando a través de la forma.
Entre estas formas emergentes, están
brotando nuevos tipos de organizaciones, rechazando el rígido
estructuralismo asociado con los conglomerados y compartiendo
en su lugar las señas de identidad de los organismos vivos.
Esta perspectiva biológica dota a las organizaciones de
un propósito natural y creativo, similar al de una colonia
de hormigas o un panal. Al igual que en organismos grupales naturales,
estos grupos humanos emergentes están volviéndose
más integrados con el entorno, adaptándose a los
patrones sustentadores de vida, más que abusando y contaminando
la naturaleza. Muchos negocios están ahora empezando a
seguir estos nuevos patrones de organización, comprendiendo
que si van a sobrevivir, tendrán que ser responsables social
y medioambientalmente así como viables económicamente.
Están empezando a trascender crecientemente el pensamiento
convencional, con una visión y objetivo que emplea más
plenamente las cualidades y atributos de empleados, comunidad
de inversores y clientes.
Desde el punto de vista de la Psicología
esotérica, todos los organismos naturales están
dotados de algún tipo de consciencia que les anima, incluyendo
los nuevos tipos de organizaciones humanas. Poseen una fuerza
vital inteligente, generada inicialmente por la visión
y el propósito condicionante de los instigadores del grupo,
pero sustentada y enriquecida por los sueños y aspiraciones,
las identificaciones e interacciones de sus miembros; en otras
palabras, organizaciones como estas tienen un alma grupal. Por
tanto, el objetivo de tales grupos no está confinado a
generar beneficios, sino que se extiende holísticamente
a realizar una contribución positiva a su campo de expresión.
Esta visión expandida del grupo trae más significado
a las vidas de sus miembros a la vez que transforma y sintetiza
relaciones que en el pasado se han bloqueado por pensar rígidamente
a lo largo de divisiones capital-dirección-trabajo.
Dee Hock, fundador y antiguo consejero delegado
de VISA, capturó el espíritu de este cambio de organizaciones
a organismos vivos en lo que denomina teoría Chaordic (1).
Esta teoría describe el crecimiento de una “entidad
auto-organizante y auto-evolucionante, que acaba por parecerse
más a una red neuronal que a una burocracia organizada
jerárquicamente”. Aparte de ser innovadoras y muy
adaptables, tales entidades tienden a ser “inclusivas, multi-céntricas
y distributivas y, por último, fuertemente cohesivas debido
a su enfoque inamovible en un propósito común y
unos principios fundamentales”. ‘Chaordic’ describe
una estructura dinámica modelada en los principios organizadores
fundamentales de la evolución y la naturaleza –una
mezcla de caos y orden que es, por encima de todo, una forma de
pensar. Hock dice que la velocidad de la información en
el mundo se ha vuelto ahora tan grande que existe una verdadera
necesidad de que cambiemos nuestros esquemas mentales para cambiar
el esquema mental de los negocios. A fin de cuentas, su realidad
está basada en conceptos elementales alrededor de los cuales
se reúnen personas y recursos en pos de un propósito
común. Quienes se comprometen con esta nueva percepción
son creativos e imaginativos, y, en opinión de Dee Hock,
no requieren control ni órdenes para ser efectivos. Cree
que las organizaciones son una especie en vías de extinción
a nos ser que se adapten al orden natural de las cosas y regeneren
las características que les ponen en armonía con
el espíritu humano y la biosfera.
La economía de las correctas relaciones
Esto contrasta fuertemente con organizaciones
basadas exclusivamente en una visión Newtoniana y mecánica
del universo, porque tienden a funcionar sólo bajo la ley
de la economía, con su estrecho enfoque en el empleo eficiente
del tiempo, la gente y los recursos. Pero ahora, una nueva ley
está entrando en juego, cuyo espíritu fue encapsulado
en las siguientes palabras por el místico, Kahlil Gibran:
“El trabajo es el amor hecho visible”. Esto fue una
tremenda percepción de la emergente ley de atracción
caracterizada por energías creativas altamente magnéticas
que impulsan las correctas relaciones en todas las áreas
de la vida, incluyendo el mundo de los negocios y el comercio.
Por medio de ella, la ley de la economía es elevada, reteniendo
sus aspectos positivos y reorientando su enfoque hacia interacciones
significativas. Esto está estimulando la revolución
que está desarrollándose firmemente con muchas de
las prácticas laborales estructuradas del pasado siendo
reemplazadas por actividades más imaginativas y atractivas.
“La Ética del Juego”(2)
propuesta por Pat Kane, por ejemplo, proporciona a los “trabajadores
libres” más espacio para una expresión intuitiva
en el lugar de trabajo permitiéndoles maximizar el control
de su tiempo, de su entorno y de sus compromisos personales. Este
“almariado” es radicalmente distinto de la ética
laboral del pasado y responde a la necesidad de la gente de formar
relaciones más espontáneas y empáticas en
todas las áreas de sus vidas, incluido el empleo. Promueve
una realización más plena del potencial humano.
El crecimiento de la tecnología de espacio
abierto es otro ejemplo de esta revolución. Ello concierne
liderazgos participativos en los que los empleados crean y gestionan
su propia agenda en sesiones de trabajo paralelas alrededor de
un tema elegido centralmente de importancia estratégica.
El resultado es un mayor sentido de conexión y el consiguiente
fortalecimiento de lo que ya está teniendo lugar en la
organización. Los “cafés mundiales”
son una práctica similar que emplea lo que se llama ‘encuesta
apreciativa’. Esto implica crear el ambiente correcto para
que las reuniones de conversación exploren posibilidades
para la organización. Cada empleado representa un aspecto
de la diversidad de todo el sistema y tiene la oportunidad de
conectar conversando con la inteligencia colectiva del grupo.
Los empleados influyen objetivamente sobre sus objetivos a través
de su intercambio de ideas.
Por supuesto, estos nuevos ritmos y asociaciones
no están apareciendo en su expresión plena por todo
el globo a la vez –es más una tendencia emergente:
y así como existen multitud de formas en las que los organismos
interactúan con su entorno natural, las diferencias de
temperamento y cultura forman todas partes de esta joven Psicología
de atracción entre el lugar de trabajo u organización,
su producto y su gente. (Don Beck presenta un marco excelente
para comprender a los pueblos y culturas en diferentes estados
de consciencia en su teoría de la Espiral Dinámica
sobre el desarrollo humano (3)). Pero lo
que está claro es que forma y estructura están siendo
cada vez más superados en importancia por la consciencia,
algo que es en sí intangible, creativo y evolucionista.
Una de las razones de que la consciencia esté convirtiéndose
en un factor así es que nuestra percepción de tiempo
y espacio está cambiando radicalmente debido a la velocidad
y eficiencia de la tecnología de la información.
El tiempo es esencialmente un estado de consciencia y, cuando
se nos desafía a procesar información instantáneamente,
nuestras mentes altamente aceleradas necesitan entrar en un nuevo
dominio fuera del tiempo y el espacio para poder funcionar eficazmente.
Este es el reino de la intuición, que muchos están
empezando a tocar ahora. Permite a la mente dirigir el tiempo
y los acontecimientos desde un marco de referencia superior, y
el sentido de conexión que se siente en este nivel condiciona
naturalmente nuestra conducta en el plano físico. En el
mundo de los negocios, guía la conducta y la responsabilidad
hacia los objetivos de las organizaciones y sus éticas.
Otro desarrollo que está teniendo lugar
bajo la ley de atracción es la creciente cooperación
entre compañías altamente competitivas a medida
que se aprecian las ventajas de afrontar los desafíos unidas
y de compartir ideas e información. Aunque el impulso inicial
pueda consistir esencialmente en mantenerse al día con
el rápido ritmo del cambio, podemos ver que el esfuerzo
cooperativo empieza a trascender la competitividad general sistemática
que es tan dañina para el entorno social y natural. Mientras
que la ley de la economía sola es de naturaleza materialista
y separativa, la ley de atracción es espiritual e inclusiva,
avanzando en espirales para abarcar nuevas fronteras del pensamiento
y la innovación. Esta ley es la que proveerá cada
vez más soluciones cuando el siglo de bio-tecnología
e info-tecnología acabe con la era de un trabajo no mental
para subsistir. Cuando el trabajo se reparta más equitativamente,
habrá tiempo para que todo el mundo pueda dedicarse a empresas
creativas y a añadir una vida vital a su trabajo.
A medida que la rutina de los negocios se adapta
a estas influencias progresivas, podremos esperar cambios de un
alcance aún mayor. Así como los organismos biológicos
tienen su ritmo y ciclos, el lugar de trabajo también.
Los intervalos para una reflexión tranquila y la invocación
de ideas activarán y aumentarán la aportación
creativa. Esta actitud más ceremonial dejará tiempo
para la preparación debida así como tiempo para
la producción. Las organizaciones que se conviertan en
organismos vivos tendrán una comprensión mucho más
profunda de su papel en el propósito general de la existencia
humana y su impulso creativo esencial. La naturaleza es nuestro
mayor instructor, y si nos relacionamos con ella armónica
y dinámicamente, podemos empezar a invertir la tendencia
previa de un ciego generar de beneficios, aplicado codiciosamente.
Podemos y debemos emplear nuestro conocimiento y consciencia para
desarrollar y hacernos cargo del planeta, sus formas de vida y
sus recursos. Como mejor podemos realizar esta profunda y redentora
responsabilidad es como organismos vivos.
- Para más información,
contacte con Chaordic Commons,
1299 Fourth St., Suite 507 San Rafael, CA 94901 USA
Tel: (415) 457-3670; Fax: (415) 457-3625;
E-mail: frontporch@chaordic.org;
Web: www.chaordic.org
- Para más información,
contacte con Pat Kane, The Play Ethic,
537 Sauchiehall Street, Glasgow, G12 9DJ, UK.
E-mail: network@theplayethic.com;
Web: www.theplayethic.com
- Para más información,
contacte con Spiral Dynamics Integral, Dr. Don Beck, PO Box
797, Denton, TX 76202, USA.
Tel: +1-940-383-1209; Fax: +1-940-382-4597;
E-mail: info@spiraldynamics.net;
Web: www.spiraldynamics.net
BUENA VOLUNTAD ES…
la clave para hacer negocios que honren al planeta.
|