Boletín de Buena Voluntad Mundial. Nº 4 - 2004


 


DE ORGANIZACIONES A ORGANISMOS VIVOS

Una de las verdades –cada vez más numerosas– en las que concurren las enseñanzas de la Antigua Sabiduría y la ciencia contemporánea es que “vivimos y nos movemos y tenemos nuestro ser” en un vasto océano de fuerzas en movimiento. Aunque el conocimiento científico está limitado a una pequeña muestra de éstas, muchos aceptan que potencias más sutiles también están interviniendo y que estas están ahora dando forma a la nueva era confiriéndola esa “vida más abundante” de la que habló el Cristo. Aunque esta nueva vida está rompiendo los patrones de comportamiento viejos y cristalizados que son incapaces de adaptarse, también está estimulando la firme emergencia de nuevas formas, mejor adaptadas a sustentar el nuevo impulso vital y a expresar el creciente impulso de síntesis que es el propósito destacado de la vida evolucionando a través de la forma.

Entre estas formas emergentes, están brotando nuevos tipos de organizaciones, rechazando el rígido estructuralismo asociado con los conglomerados y compartiendo en su lugar las señas de identidad de los organismos vivos. Esta perspectiva biológica dota a las organizaciones de un propósito natural y creativo, similar al de una colonia de hormigas o un panal. Al igual que en organismos grupales naturales, estos grupos humanos emergentes están volviéndose más integrados con el entorno, adaptándose a los patrones sustentadores de vida, más que abusando y contaminando la naturaleza. Muchos negocios están ahora empezando a seguir estos nuevos patrones de organización, comprendiendo que si van a sobrevivir, tendrán que ser responsables social y medioambientalmente así como viables económicamente. Están empezando a trascender crecientemente el pensamiento convencional, con una visión y objetivo que emplea más plenamente las cualidades y atributos de empleados, comunidad de inversores y clientes.

Desde el punto de vista de la Psicología esotérica, todos los organismos naturales están dotados de algún tipo de consciencia que les anima, incluyendo los nuevos tipos de organizaciones humanas. Poseen una fuerza vital inteligente, generada inicialmente por la visión y el propósito condicionante de los instigadores del grupo, pero sustentada y enriquecida por los sueños y aspiraciones, las identificaciones e interacciones de sus miembros; en otras palabras, organizaciones como estas tienen un alma grupal. Por tanto, el objetivo de tales grupos no está confinado a generar beneficios, sino que se extiende holísticamente a realizar una contribución positiva a su campo de expresión. Esta visión expandida del grupo trae más significado a las vidas de sus miembros a la vez que transforma y sintetiza relaciones que en el pasado se han bloqueado por pensar rígidamente a lo largo de divisiones capital-dirección-trabajo.

Dee Hock, fundador y antiguo consejero delegado de VISA, capturó el espíritu de este cambio de organizaciones a organismos vivos en lo que denomina teoría Chaordic (1). Esta teoría describe el crecimiento de una “entidad auto-organizante y auto-evolucionante, que acaba por parecerse más a una red neuronal que a una burocracia organizada jerárquicamente”. Aparte de ser innovadoras y muy adaptables, tales entidades tienden a ser “inclusivas, multi-céntricas y distributivas y, por último, fuertemente cohesivas debido a su enfoque inamovible en un propósito común y unos principios fundamentales”. ‘Chaordic’ describe una estructura dinámica modelada en los principios organizadores fundamentales de la evolución y la naturaleza –una mezcla de caos y orden que es, por encima de todo, una forma de pensar. Hock dice que la velocidad de la información en el mundo se ha vuelto ahora tan grande que existe una verdadera necesidad de que cambiemos nuestros esquemas mentales para cambiar el esquema mental de los negocios. A fin de cuentas, su realidad está basada en conceptos elementales alrededor de los cuales se reúnen personas y recursos en pos de un propósito común. Quienes se comprometen con esta nueva percepción son creativos e imaginativos, y, en opinión de Dee Hock, no requieren control ni órdenes para ser efectivos. Cree que las organizaciones son una especie en vías de extinción a nos ser que se adapten al orden natural de las cosas y regeneren las características que les ponen en armonía con el espíritu humano y la biosfera.

La economía de las correctas relaciones

Esto contrasta fuertemente con organizaciones basadas exclusivamente en una visión Newtoniana y mecánica del universo, porque tienden a funcionar sólo bajo la ley de la economía, con su estrecho enfoque en el empleo eficiente del tiempo, la gente y los recursos. Pero ahora, una nueva ley está entrando en juego, cuyo espíritu fue encapsulado en las siguientes palabras por el místico, Kahlil Gibran: “El trabajo es el amor hecho visible”. Esto fue una tremenda percepción de la emergente ley de atracción caracterizada por energías creativas altamente magnéticas que impulsan las correctas relaciones en todas las áreas de la vida, incluyendo el mundo de los negocios y el comercio. Por medio de ella, la ley de la economía es elevada, reteniendo sus aspectos positivos y reorientando su enfoque hacia interacciones significativas. Esto está estimulando la revolución que está desarrollándose firmemente con muchas de las prácticas laborales estructuradas del pasado siendo reemplazadas por actividades más imaginativas y atractivas. “La Ética del Juego”(2) propuesta por Pat Kane, por ejemplo, proporciona a los “trabajadores libres” más espacio para una expresión intuitiva en el lugar de trabajo permitiéndoles maximizar el control de su tiempo, de su entorno y de sus compromisos personales. Este “almariado” es radicalmente distinto de la ética laboral del pasado y responde a la necesidad de la gente de formar relaciones más espontáneas y empáticas en todas las áreas de sus vidas, incluido el empleo. Promueve una realización más plena del potencial humano.

El crecimiento de la tecnología de espacio abierto es otro ejemplo de esta revolución. Ello concierne liderazgos participativos en los que los empleados crean y gestionan su propia agenda en sesiones de trabajo paralelas alrededor de un tema elegido centralmente de importancia estratégica. El resultado es un mayor sentido de conexión y el consiguiente fortalecimiento de lo que ya está teniendo lugar en la organización. Los “cafés mundiales” son una práctica similar que emplea lo que se llama ‘encuesta apreciativa’. Esto implica crear el ambiente correcto para que las reuniones de conversación exploren posibilidades para la organización. Cada empleado representa un aspecto de la diversidad de todo el sistema y tiene la oportunidad de conectar conversando con la inteligencia colectiva del grupo. Los empleados influyen objetivamente sobre sus objetivos a través de su intercambio de ideas.

Por supuesto, estos nuevos ritmos y asociaciones no están apareciendo en su expresión plena por todo el globo a la vez –es más una tendencia emergente: y así como existen multitud de formas en las que los organismos interactúan con su entorno natural, las diferencias de temperamento y cultura forman todas partes de esta joven Psicología de atracción entre el lugar de trabajo u organización, su producto y su gente. (Don Beck presenta un marco excelente para comprender a los pueblos y culturas en diferentes estados de consciencia en su teoría de la Espiral Dinámica sobre el desarrollo humano (3)). Pero lo que está claro es que forma y estructura están siendo cada vez más superados en importancia por la consciencia, algo que es en sí intangible, creativo y evolucionista. Una de las razones de que la consciencia esté convirtiéndose en un factor así es que nuestra percepción de tiempo y espacio está cambiando radicalmente debido a la velocidad y eficiencia de la tecnología de la información. El tiempo es esencialmente un estado de consciencia y, cuando se nos desafía a procesar información instantáneamente, nuestras mentes altamente aceleradas necesitan entrar en un nuevo dominio fuera del tiempo y el espacio para poder funcionar eficazmente. Este es el reino de la intuición, que muchos están empezando a tocar ahora. Permite a la mente dirigir el tiempo y los acontecimientos desde un marco de referencia superior, y el sentido de conexión que se siente en este nivel condiciona naturalmente nuestra conducta en el plano físico. En el mundo de los negocios, guía la conducta y la responsabilidad hacia los objetivos de las organizaciones y sus éticas.

Otro desarrollo que está teniendo lugar bajo la ley de atracción es la creciente cooperación entre compañías altamente competitivas a medida que se aprecian las ventajas de afrontar los desafíos unidas y de compartir ideas e información. Aunque el impulso inicial pueda consistir esencialmente en mantenerse al día con el rápido ritmo del cambio, podemos ver que el esfuerzo cooperativo empieza a trascender la competitividad general sistemática que es tan dañina para el entorno social y natural. Mientras que la ley de la economía sola es de naturaleza materialista y separativa, la ley de atracción es espiritual e inclusiva, avanzando en espirales para abarcar nuevas fronteras del pensamiento y la innovación. Esta ley es la que proveerá cada vez más soluciones cuando el siglo de bio-tecnología e info-tecnología acabe con la era de un trabajo no mental para subsistir. Cuando el trabajo se reparta más equitativamente, habrá tiempo para que todo el mundo pueda dedicarse a empresas creativas y a añadir una vida vital a su trabajo.

A medida que la rutina de los negocios se adapta a estas influencias progresivas, podremos esperar cambios de un alcance aún mayor. Así como los organismos biológicos tienen su ritmo y ciclos, el lugar de trabajo también. Los intervalos para una reflexión tranquila y la invocación de ideas activarán y aumentarán la aportación creativa. Esta actitud más ceremonial dejará tiempo para la preparación debida así como tiempo para la producción. Las organizaciones que se conviertan en organismos vivos tendrán una comprensión mucho más profunda de su papel en el propósito general de la existencia humana y su impulso creativo esencial. La naturaleza es nuestro mayor instructor, y si nos relacionamos con ella armónica y dinámicamente, podemos empezar a invertir la tendencia previa de un ciego generar de beneficios, aplicado codiciosamente. Podemos y debemos emplear nuestro conocimiento y consciencia para desarrollar y hacernos cargo del planeta, sus formas de vida y sus recursos. Como mejor podemos realizar esta profunda y redentora responsabilidad es como organismos vivos.


  1. Para más información, contacte con Chaordic Commons,
    1299 Fourth St., Suite 507 San Rafael, CA 94901 USA
    Tel: (415) 457-3670; Fax: (415) 457-3625;
    E-mail: frontporch@chaordic.org; Web: www.chaordic.org
  2. Para más información, contacte con Pat Kane, The Play Ethic,
    537 Sauchiehall Street, Glasgow, G12 9DJ, UK.
    E-mail: network@theplayethic.com; Web: www.theplayethic.com
  3. Para más información, contacte con Spiral Dynamics Integral, Dr. Don Beck, PO Box 797, Denton, TX 76202, USA.
    Tel: +1-940-383-1209; Fax: +1-940-382-4597;
    E-mail: info@spiraldynamics.net; Web: www.spiraldynamics.net


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