GLOBALIZACIÓN, COMPAÑÍAS TRANSNACIONALES
Y EL COMPACTO GLOBAL DE LA ONU
Según
la 58 Sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas,
la integración de Naciones Unidas con la población
de la tierra está siendo revitalizada. Entre las 55 resoluciones
adoptadas fuera de los Comités Principales de la Asamblea,
se incluyó la resolución: “Hacia las asociaciones
globales entre las Naciones Unidas y todos los socios relevantes;
especialmente el sector privado, para satisfacer los desafíos
de la globalización”(1). Esto
incluye el desarrollo de un comercio y un sistema económico
no discriminatorios en el mundo.
Al aumentar rápidamente la globalización
durante la última década, se observó que
las estructuras corporativas transnacionales han pasado de largo
los valores sociales compartidos del mundo. Esto ha conducido
a un desequilibrio en las estructuras de gobierno en cuanto a
que las “normas estrictas y las capacidades de obligar al
cumplimiento para la expansión económica no estuvieron
acompañadas por unas normas fuertes para la justicia social”(2).
Esta condición causó un gran desequilibrio entre
países ricos y pobres, dado que los países pobres
no disponían de las estructuras de gobierno necesarias
para participar adecuadamente en la globalización económica.
Por lo tanto el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan,
decidió tratar esta cuestión.
En una conferencia al Foro Económico
Mundial el 31 de enero de 1999, Kofi Annan introdujo el Compacto
Global. El motivo de hacerlo fue la fragilidad de la globalización,
que todavía tiene que materializar todo su potencial. Desafió
a los líderes de empresas a unirse en una iniciativa internacional
–el Compacto Global- que juntaría a las empresas
con agencias de la ONU, laborales y de la sociedad civil para
apoyar nueve principios en las áreas de los derechos humanos,
del trabajo y del medio-ambiente. Su propuesta fue aclamada instantáneamente
y “catalizó la formación rápida y dinámica
de una red global de potencial sin precedentes”(2).
Sin embargo, el Compacto Global no se lanzó como una iniciativa
operativa hasta el 26 de julio de 2000, en la sede de Naciones
Unidas en Nueva York. Desde entonces ha evolucionado a una red
global implicando a varios cientos de compañías
de todas las regiones del mundo, del sindicalismo internacional
y a organizaciones globales de la sociedad civil. Todos ellos
comparten el punto de vista de que el liderazgo, el diálogo,
el aprendizaje y los proyectos son las claves para llegar a soluciones
prácticas.
El Compacto Global es un iniciativa basada
en redes. En su núcleo central está la Oficina del
Compacto Global, el Consejo Asesor y cinco agencias de la ONU:
la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el
Programa para el Medioambiente de Naciones Unidas, la Organización
Internacional del Trabajo, el Programa de Desarrollo de Naciones
Unidas, y la Organización para el Desarrollo Industrial
de Naciones Unidas. El Compacto Global implica a todos los actores
sociales relevantes: los gobiernos, que definen los principios
en los que se basa la iniciativa; las compañías,
cuyas acciones busca influir; el trabajo, en cuyas manos tiene
lugar el proceso concreto de producción global; las organizaciones
de la sociedad civil, que representan a la comunidad de inversores
más extensa.
El Compacto Global es una iniciativa corporativa
voluntaria de ciudadanos con dos objetivos: poner en circulación
los nueve principios para las actividades empresariales en todo
el mundo; y catalizar las acciones en apoyo a los objetivos de
la ONU. Su principal aspiración es crear actividades de
negocios sostenibles en aquellos lugares del mundo que la ONU
llama los ‘países menos desarrollados’. Para
alcanzar estos objetivos, el Compacto Global ofrece facilidades
y compromiso a través de varios mecanismos: diálogos
de políticas; aprendizaje (un programa extensivo); estructuras
locales; y proyectos. El Compacto es importante para las cámaras
de comercio y para las pequeñas empresas.
El Compacto Global no es un instrumento regulador
–no ‘fiscaliza’, obliga a su cumplimiento ni
mide el comportamiento o las acciones de las compañías.
Mas bien, confía en un rendimiento de cuentas público,
en la transparencia y en el auto-interés iluminado de las
compañías, los sindicatos y la sociedad civil para
iniciar y compartir una acción sustancial siguiendo los
principios en los que se basa el Compacto Global.
Estos nueve principios, en las áreas
de los derechos humanos, del trabajo y del medioambiente, se han
derivado de:
- La Declaración Universal de los
Derechos Humanos
- La Declaración sobre Principios
Fundamentales y Derechos Laborales de la Organización
Internacional del Trabajo
- La Declaración de Río sobre
el Medioambiente y el Desarrollo
Los nueve principios son:
| Derechos Humanos
Las empresas deberían– |
| 1. |
apoyar y respetar la protección de los
derechos humanos proclamados internacionalmente en su esfera
de influencia, y |
| 2. |
asegurarse de que no son cómplices de abusos en relación
con los derechos humanos. |
| Estándares de Trabajo
Las empresas deberían– |
| 3. |
apoyar la libre asociación y el reconocimiento
efectivo del derecho a la negociación colectiva de
precios; |
| 4. |
apoyar la eliminación de todas las formas de trabajo
forzado; |
| 5. |
apoyar la abolición efectiva del trabajo infantil;
y |
| 6. |
eliminar la discriminación respecto al empleo y la
ocupación. |
| Medioambiente
Las empresas deberían– |
| 7. |
apoyar una aproximación precavida a los
desafíos medioambientales; |
| 8. |
emprender iniciativas para promover una mayor responsabilidad
medioambiental; y |
| 9 |
fomentar el desarrollo y difusión de tecnologías
respetuosas con el medioambiente. |
Existen muchas ventajas por participar en el
Compacto Global. Estas incluyen:
La producción de soluciones prácticas
a problemas contemporáneos relacionados con la globalización,
el desarrollo sostenible y la responsabilidad corporativa en un
contexto de múltiples inversores;
- Hacer piña alrededor de principios
universales y una ciudadanía corporativa responsable
para hacer que la economía global sea mas sostenible
e inclusiva;
- Impulsar el alcance global de la ONU y
su poder de alcanzar acuerdos con gobiernos, empresas, la sociedad
civil y las demás comunidades de inversores;
- Compartir las prácticas y experiencias
buenas;
- Acceder a los extensos conocimientos de
la ONU sobre cuestiones de desarrollo y su alcance práctico
a nivel mundial.
Hay 65.000 corporaciones transnacionales por
todo el mundo. A fecha de hoy, el número de participantes
–en todo tipo de empresas- es 1.698, y aumenta regularmente.
Están en muchos países del mundo. Entre las cuestiones
tratadas en los encuentros de junio de 2004, los líderes
corporativos discutieron cómo asegurar un mayor rendimiento
de cuentas corporativo, y añadieron un décimo principio
–un compromiso de luchar contra la corrupción corporativa.
El 21 de mayo de 2004
en Nueva York, invitados por Pfizer, Hewlett Packard y Novartis
USA, se reunieron representantes de aproximadamente 30 compañías
estadounidenses y canadienses para tratar sobre la formación
y establecimiento de una Red Norteamericana del Compacto Global.
Mediante la continuación del Compacto
Global –la iniciativa directa del Secretario General- el
poder de la acción colectiva de valores sociales compartidos
puede avanzar una ciudadanía corporativa transnacional
responsable de manera que las empresas puedan formar parte de
la solución a los desafíos de la globalización.
Naciones Unidas, el único foro político verdaderamente
global del mundo, es quien convoca y facilita.
- UN Chronicle, March – May 2004,
p. 15.
- UN Chronicle, March – May 2003,
pp. 64-67.
El resto del texto está extractado de la página
web del Compacto Global en www.unglobalcompact.org
,info@antislavery.org
|