LA SOCIEDAD CIVIL INTERNACIONAL
Uno de los logros impresionantes de la humanidad en el siglo XX es que hombres y mujeres comunes estén reconociendo cada vez más su responsabilidad en cuanto a ayudar a resolver cuestiones de tipo local, nacional e internacional. Esto señala un cambio de consciencia, alejándose de nuestra dependencia de los gobiernos y otras elites hacia la percepción interna de que la interdependencia es la nota clave de toda vida, lo que implica que las crisis globales sólo pueden enfrentarse y resolverse a través del pensamiento iluminado y las acciones de todos. El número cada vez mayor de cuantos han decidido vivir en base a esta percepción es la punta de flecha de una nueva civilización, una civilización que se basa en "todo aquello que nunca ha existido de verdad previamente -las correctas relaciones humanas". Aunque aún representan una pequeña fracción de la población global, manejan una fuerza para el bien fuera de proporción con sus cifras. Y sus números van en aumento -el crecimiento en la cantidad de organizaciones no gubernamentales (ONGs) proporciona una evidencia dramática al respecto, siendo uno de los principales canales a través de los que esta nueva forma de vida responsable se manifiesta. De un total de 176 en 1909, el número de ONGs había llegado a las 28.900 en 1993 y el número de ONGs nacionales está ahora también creciendo con rapidez. Y a pesar de que el crecimiento de la comunidad de ONGs tuvo lugar inicialmente en los países más ricos, está ahora arraigando en Europa central y del este, América Latina, Asia y África.
Uno de los aspectos más importantes cuando se elige trabajar con una ONG o con alguna otra organización civil es el hecho de que supone una oportunidad clara de trabajar en un grupo, más que como individuo separado. El trabajo grupal facilita el dejar atrás las preocupaciones egoístas del individuo, liberando así más energía para lograr los objetivos de servicio del grupo. El crecimiento asombroso de esta tendencia a trabajar cooperando en grupos sugiere que se está produciendo un cambio fundamental en la consciencia humana. Puede que estemos empezando a desarrollar la capacidad de consciencia grupal, en la que los mejores elementos de todas las mentes y corazones de los individuos implicados se unen en un esfuerzo constructivo. Un grupo así representa una verdadera unidad-en-diversidad: una unidad enfocada por una visión común y los principios a través de los cuales se realiza esa visión; y una variedad de conocimiento en el campo de responsabilidad de cada individuo.
Llegar a la altura de un ideal tan nuevo no es fácil, pero la recompensa es una capacidad de servir a los demás mucho mayor de lo que sería posible para el individuo solo. Y a una escala mayor, la capacidad de crear alianzas fluidas que reconocen un propósito compartido es algo que los grupos mismos están demostrando cada vez más.
Por muy tenue que sea el vínculo externo entre grupos, estas alianzas son expresiones de una unidad subyacente subjetiva: los grupos, así como los individuos, están identificándose cada vez más con la visión de los demás de un mundo futuro en el que la buena voluntad y las correctas relaciones sean universales y están respondiendo sintetizando e integrando sus actividades constructivas como demostración de la gloria del Uno.
Mantram del nuevo grupo de servidores del mundo
Que el poder de la Vida Una afluya a través de todos los grupos de verdaderos servidores
Que el Amor del Alma Una caracterice la vidas de todos los que tratan de ayudar a los Grandes Seres
Que cumpla mi parte en el Trabajo Uno, mediante el olvido de mí mismo, la inofensividad y la correcta palabra.
Este mantram es utilizado por muchas personas a las 5 pm (hora local) todos los días, como un medio sumamente potente de invocar a las energías para el servicio mundial.
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