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Dejad que entre la luz
Vivimos en tiempos de profunda incertidumbre en lo referente
al futuro, corren tiempos en los que se tambalea la estabilidad
de logros anteriores, y los nuevos patrones requeridos no han
surgido del todo a la luz del reconocimiento. Cuando en tiempos
como estos pensamos en "dejar entrar la luz", ¿hace
falta preguntar qué es lo que bloquea la luz? Seguramente
la respuesta es la oscuridad del materialismo egoísta y
el aislamiento. Aún así, podemos decir, "las
fuerzas están con nosotros," porque la energía
de los tiempos venideros es la del séptimo rayo, que fomenta
la fusión de espíritu y materia. La luz es al mismo
tiempo el efecto de la interrelación entre espíritu
y materia, y el agente que muestra la relación entre estos
dos polos-propósito y manifestación.
Esto señala el destino último de la humanidad, que
es el de ser portadora planetaria de la luz. Cuando entonamos
la primera estrofa de la Gran Invocación-"Desde el
punto de Luz en de la Mente de Dios, que afluya luz a la mente
de los hombres. Que la Luz descienda sobre la Tierra"-invocamos
la realización del propósito que es el destino de
la humanidad. Como implican las palabras de la Invocación,
se trata de un propósito llevado a término a través
de la creación de una alineación, de un canal por
el que pueda fluir la energía de la luz. Este canal requiere
un grupo, unido y enfocado en dedicación desinteresada
al encuentro de las carencias del mundo.Los tres Festivales espirituales,
y en particular el Festival de Wesak, en el que las Fuerzas de
la iluminación se vierten en el mundo, son una oportunidad
para participar en una alineación grupal mediante la que
se pueda trasmitir la luz: desde el Buda, Señor de la Luz,
pasando por la Jerarquía espiritual a la humanidad y al
planeta, si el nuevo grupo de servidores del mundo y todas las
mujeres y hombres que aspiran a la unidad, interrelación
e interdependencia toman sus puestos dentro de esa alineación,
completando así el canal por el que fluye la energía.
No importa que cada participante pueda no ser consciente completamente
del significado de esta alineación o de su alcance último
en la consciencia. Cada mente y corazón que se acelera
en respuesta a una sensación de relación con y dentro
de la Totalidad está ayudando a cumplir con el propósito
intencionado de los Festivales.
El servicio de Triángulos es un ejemplo espléndido
de un canal grupal para la entrada de la luz. A través
de la meditación unida de un grupo que trabaja desinteresadamente,
sin esperar beneficio alguno que no sea el servicio de El Plan,
la Luz y el Amor de Dios, se puede liberar esa luz en el mundo.
Trabajemos en meditación para irradiar luz y buena voluntad
a la conciencia humana, ayudando a la entrada de la luz.
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