Boletín de Triángulos No. 145 (Septiembre 2003)

Reconstrucción del Santuario de la Vida Humana

A primera vista, podría parecer un disparate la designación de la Tierra como "santuario de la vida humana." ¿Que hay tan sagrado en lo que la humanidad se ha hecho a si misma, digamos, en los últimos doscientos años? ¿O en los últimos dos mil años, para el caso? Ha sido una época de crueldad y guerra brutal. Y sin embargo, en un gran contraste, excepcionales videntes espirituales de diversa procdencia han dejado en su estela un legado de belleza. Su labor inspirada ha ayudado a despertar a la consciencia humana hacia una ética y una forma de vida superiores. Con todo lo que ha acontecido tanto en lo profundo como en lo profano, ¿por que es la Tierra un "santuario" necesitado de reconstrucción?

Un santuario es definido como "una caja o receptáculo para reliquias sagradas. Un lugar santificado por sus asociaciones." En otras palabras, una localidad santificada por su historia; un espacio donde la vida humana fue exaltada y redimida; un sitio donde la vida ha triunfado sobre la muerte.

En las obras de Alice Bailey leemos que la Tierra no es un planeta sagrado todavía, pero que lo será en un futuro lejano. Otros planetas en este sistema solar ya han obtenido ese nivel. Por tanto, desde el punto de vista de nuestro Logos planetario o Creador, aun somos una 'labor inacabada'. Estamos construyendo lentamente, sobre las bases del pasado, un nuevo Templo sagrado que llegará a ser tan expresivamente divino como todos los demás planetas. Al fin y al cabo, este es el gran Plan de Dios. Y le incumbe a la humanidad, y es su principal responsabilidad, construir este sagrado Santuario.


El resto de la cita sobre "el santuario de la vida humana" dice: "…reconstruir la forma de la vida humana, reconstituir la nueva civilización sobre las bases de la vieja, y reorganizar las estructuras del pensamiento mundial, la política internacional, y la redistribución de los recursos del mundo en conformidad con el propósito divino. Solo entonces será posible llevar a la revelación mas allá" (Alice Bailey). El objetivo inmediato de la humanidad, entonces, incluye el reconstruir, reconstituir, reorganizar y redistribuir. Para cumplir con estos objetivos, la humanidad debe expresar mayor sensibilidad hacia el propósito divino y hacer de este mundo un lugar mas sagrado, integrado y unificado de lo que ha sido en el pasado.

Desde la mitad del siglo XX mucha construcción y reconstrucción ha acontecido. La fundación de las Naciones Unidas refleja una mayor universalización del pensamiento político. También se ve este proceso en la voluntad para formar la Unión Europea. Los acuerdos de comercio internacional, sin ser perfectos, aun así también reflejan una nueva concepción de la economía y el comercio mundiales. La conciencia humana se ha vuelto mas universalmente sensible como resultado de la facilidad para viajar, la televisión y el Internet. Hay un verdadero incremento en la voluntad-a pesar del conflicto en Oriente Medio-de individuos, corporaciones y países para compartir, cooperar y servir-lo cual refleja el impulso inicial del espíritu de Acuario emergente. Ese espíritu es la nota de servicio grupal universal. Mientras se arraiga dicho impulso en la consciencia humana, los próximos dos mil años presenciaran como el Santuario resplandece, revelando con el paso del tiempo una más cercana asociación con la Voluntad de Dios.




 

 


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