LOS SIETE RAYOS (Parte 1)
En sus
24 libros de filosofía esotérica, Alice Bailey presentó
al mundo una riqueza de información concerniente a los
siete Rayos -- un septenio de energías que impactan a un
nivel universal, planetario, nacional, de grupo, individual y
infrahumano, y que condicionan la evolución de la conciencia.
Durante eones se ha velado, mediante un lenguaje
simbólico, la referencia a estas energías cósmicas
arquetípicas, aunque dinámicas. Por ejemplo, se
pueden hallar referencias a los "siete Espíritus ante
el trono de Dios" en la Biblia y, de igual modo, en los escritos
de Platón. La comprensión de estos conceptos energéticos
ha sido siempre conocida para aquellos dotados de ojos para ver.
Aun así, sólo ha sido permisible durante aproximadamente
los últimos cien años que este conocimiento entrase
en el dominio público con tanto detalle; y sólo
porque la humanidad, el discípulo del mundo, se ha ganado
el derecho de entrar con mayor profundidad en el arcano de la
sabiduría y, como consecuencia, de aceptar una mayor responsabilidad
por su propio destino.
Los siete rayos se han descrito universalmente
mostrando "las siete cualidades de la Deidad". Estos
flujos cósmicos primordiales de energía pura emergen
de las esferas sublimes y condicionan en su estela la diversidad
de las miríadas de la vida para revelar lo sagrado que
guardan en su interior.
Al considerar la naturaleza de las energías
de los rayos, necesitamos siempre recordar que su pasaje a través
de la forma revela a la vez los aspectos más altos y más
bajos de la naturaleza humana. Todo depende del lugar desde el
que se enfoque principalmente la conciencia del hecho de estar
permanentemente presente como espíritu. Un rayo de energía
determinado mostrará características diferentes
en un servidor sabio de la raza que en alguien que está
completamente preocupado por el mundo material para conseguir
su propia auto-gratificación.
Teniendo esto en cuenta, este artículo,
el primero de dos, trata los Rayos 1, 2, y 3, denominados Rayos
de Aspecto, por su prominencia en la vida manifiesta de la Deidad.
En el siguiente artículo en aparecer en el Boletín
de Septiembre, se tratarán los Rayos 4, 5, 6, y 7.
Rayo 1 -- Voluntad o Poder
-- se ha descrito como "El Más Alto". En la vida
humana se manifiesta como la fuerza, el valor y el poder para
gobernar, y aquellos que están en posiciones de poder y
de gobierno expresan esta energía arquetípica al
instante.
Rayo 2 – Amor - Sabiduría
– se ha descrito con gran belleza como "El Señor
del Amor Eterno". En la vida de la humanidad se expresa en
forma de calma, paciencia, y amor por la verdad y la compasión.
Muchos de aquellos que están implicados en la enseñanza
y en la curación están especialmente sintonizados
con este rayo de energía. El Cristo, el Maestro del mundo,
es el ejemplo sobresaliente del impulso del segundo Rayo.
Rayo 3 -- Inteligencia Activa
-- se describe como "La Mente Universal". En la vida
humana este rayo de energía implica sinceridad de propósitos,
intelecto claro, puntos de vista amplios sobre cuestiones abstractas,
y una capacidad de concentración en estudios filosóficos.
Este triple flujo de energía hace eco
a través de muchas de las creencias religiosas del mundo
-- en la Cristiandad: el Padre, el Hijo, y el Espíritu
Santo; en el Hinduismo: Shiva, Vishnu y Brahma;
en el Judaísmo: Kether, Chokman, y Binah; en las
antiguas tradiciones espirituales egipcias: Ra, Osiris, y
Horus; y en la tradición de la Sabiduría Eterna:
Vida, Calidad y Apariencia o Voluntad, Amor y Luz.
La interacción de estos tres Principios
creativos divinos condiciona el proceso evolutivo. Su danza entretejida
y eterna trae siempre consigo la relación correcta de la
forma para el patrón interior y espiritual, sin ser relevante
si estamos considerando la vida evolutiva del sistema solar, de
un planeta o de un ser humano. Quizá no fuese una coincidencia
el que las enseñanzas sobre los Rayos fueran presentadas
al mundo en un momento en que la ciencia de la psicología
estaba en su ascenso. Las ideas impartidas implícitas en
la enseñanza de los Rayos ofrecen un planteamiento nuevo
y visionario acerca del estudio de la interacción humana,
y de nuestra relación con las esferas espirituales y materiales.
Nosotros también reconocemos su importancia
en los Triángulos, ya que trabajamos a diario en grupos
de tres para tejer el amor y la luz en la conciencia humana, para
servir de voluntad que se desdobla y de propósito de Deidad.
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