Boletín de Triángulos
Nº 153 - Septiembre 2005



LOS SIETE RAYOS (Parte 2)

En un artículo anterior enfocado en los siete rayos, se habló de cómo estas energías representan los bloques constitutivos arquetípicos del Cosmos, y que brindan su nota o cualidad distintiva a todas las vidas en evolución.

En este artículo, el énfasis principal estará sobre los rayos 4,5, 6 y 7. Estas energías han sido descritas como los rayos menores de los atributos por su preponderante relación con la evolución de la personalidad humana en su naturaleza cuaternaria: física, etérica, emocional y mental.

La cualidad o característica de cana uno de los cuatro rayos menores puede ser descrito como:

Rayo 4: Armonía a través del conflicto.
Rayo 5: Conocimiento concreto o ciencia.
Rayo 6: Devoción o idealismo.
Rayo 7: Ley ceremonial u orden, ritual y relación.

Con estas ideas en mente, será interesante explayarnos sobre las energías de los rayos, especialmente con relación a los cuatro rayos menores que impactan en nuestro planeta en este momento, y considerar como influyen sobre el reino humano. En la instrucción de Alice Bailey, aprendemos que los rayos 2, 3, 5 y 7 ahora condicionan nuestro planeta, y que el rayo 4 irá manifestándose progresivamente después de 2025. También se comenta que el rayo 6 ha estado manifestándose cada vez menos durante los últimos 400 años, y que continuará en ese sentido. Estas reflexiones son reveladoras, y brindan una pista sobre el aparente cataclismo y aflicción que acompañan a la vez a la expansión de la conciencia humana en el mundo de hoy.

Con el paso del rayo 6 (el idealismo) y la entrada de los rayos 5 (la ciencia) y 3 (la actividad inteligente), no ofrece sorpresa alguna, especialmente en el mundo occidental, que el dominio de la religión 'organizada' este menguando. Mientras el enfoque sobre la educación se acrecienta, los seres humanos aprenden a desarrollar cada vez más sus capacidades mentales. Desde las más remotas regiones del mundo hasta nuestras grandes urbes, personas de todas las edades adquieren nuevas capacidades, desarrollando sus procesos mentales y evolucionando sus potencialidades como seres humanos.

El idealismo y la devoción eran las características sobresalientes de los últimos miles de años, y en su mayor vertiente se desarrollaron mediante la influencia omnipresente de la religión. En los siglos venideros, la mezcla e interacción de la ciencia (el rayo 5), la actividad inteligente (el rayo 3) y la relación (el rayo 7) alcanzarán nuevas alturas. Estas características ya son evidentes en la conciencia de la humanidad. Pensadores de vanguardia están trabajando sobre la relación entre ciencia y religión, y sobre la necesidad de traer a fruición una conexión entre los mundos espirituales, humanos y naturales. También, la síntesis de iniciativas de servicio diversas están formulándose gradualmente en las mentes de pensadores espirituales en todo el mundo. Sin duda y en el transcurso del tiempo, veremos una mayor integración tanto a nivel interior como exterior de estos grupos, respondiendo a la necesidad humana con cada vez mayor destreza en acción y unidad de propósito, y agrupando sus grandes recursos para el bien mayor.

El rayo 4 ocupa una posición peculiar; está a mitad de camino, en el septenario de las energías. Juega un papel importante en la vida de la humanidad, y lleva del conflicto a la armonía o el equilibrio. Esta energía ayuda a distinguir la verdad de la falsedad, a emerger los valores espirituales a expensas de las preocupaciones materialistas. La armonía, el equilibrio, la paz, cualesquiera que sea el nombre que le asignemos es claramente una aspiración de la humanidad en este momento. Los pueblos se hallan agotados de los conflictos sin cesar del mundo y añoran la coexistencia pacífica.

Las olas de amor cósmicas (el rayo 2) fluyen por doquier, fundamentando todas estas tendencias, cambios de conciencia y actividad exterior, y alentándonos a las relaciones correctas y a una conciencia abierta. Tal es el despliegue majestuoso, intrincado e interrelacionado de la vida. Con todas estas influencias y la creciente sensibilidad de la familia humana, no es sorprendente que los pueblos estén confundidos y perdidos. Para ver detrás de los acontecimientos externos y dar cuenta de los patrones de energía subyacentes no es siempre fácil, pero un más profundo entendimiento de los rayos sí da, en parte, una pista sobre el misterio en despliegue de la vida.

En nuestro trabajo de grupo planetario, Triángulos, tenemos la oportunidad de ayudar a expresar los aspectos más altos de estas energías de los rayos, tal que, entre otros patrones espirituales, la entereza, las relaciones correctas y los descubrimientos científicos altruistas puedan permear la convivencia humana.

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