LOS SIETE RAYOS (Parte 2)
En un artículo
anterior enfocado en los siete rayos, se habló de cómo
estas energías representan los bloques constitutivos arquetípicos
del Cosmos, y que brindan su nota o cualidad distintiva a todas
las vidas en evolución.
En este artículo, el énfasis principal estará
sobre los rayos 4,5, 6 y 7. Estas energías han sido descritas
como los rayos menores de los atributos por su preponderante relación
con la evolución de la personalidad humana en su naturaleza
cuaternaria: física, etérica, emocional y mental.
La cualidad o característica de cana uno de los cuatro
rayos menores puede ser descrito como:
Rayo 4: Armonía a través del
conflicto.
Rayo 5: Conocimiento concreto o ciencia.
Rayo 6: Devoción o idealismo.
Rayo 7: Ley ceremonial u orden, ritual y relación.
Con estas ideas en mente, será interesante explayarnos
sobre las energías de los rayos, especialmente con relación
a los cuatro rayos menores que impactan en nuestro planeta en
este momento, y considerar como influyen sobre el reino humano.
En la instrucción de Alice Bailey, aprendemos que los rayos
2, 3, 5 y 7 ahora condicionan nuestro planeta, y que el rayo 4
irá manifestándose progresivamente después
de 2025. También se comenta que el rayo 6 ha estado manifestándose
cada vez menos durante los últimos 400 años, y que
continuará en ese sentido. Estas reflexiones son reveladoras,
y brindan una pista sobre el aparente cataclismo y aflicción
que acompañan a la vez a la expansión de la conciencia
humana en el mundo de hoy.
Con el paso del rayo 6 (el idealismo) y la entrada de los rayos
5 (la ciencia) y 3 (la actividad inteligente), no ofrece sorpresa
alguna, especialmente en el mundo occidental, que el dominio de
la religión 'organizada' este menguando. Mientras el enfoque
sobre la educación se acrecienta, los seres humanos aprenden
a desarrollar cada vez más sus capacidades mentales. Desde
las más remotas regiones del mundo hasta nuestras grandes
urbes, personas de todas las edades adquieren nuevas capacidades,
desarrollando sus procesos mentales y evolucionando sus potencialidades
como seres humanos.
El idealismo y la devoción eran las características
sobresalientes de los últimos miles de años, y en
su mayor vertiente se desarrollaron mediante la influencia omnipresente
de la religión. En los siglos venideros, la mezcla e interacción
de la ciencia (el rayo 5), la actividad inteligente (el rayo 3)
y la relación (el rayo 7) alcanzarán nuevas alturas.
Estas características ya son evidentes en la conciencia
de la humanidad. Pensadores de vanguardia están trabajando
sobre la relación entre ciencia y religión, y sobre
la necesidad de traer a fruición una conexión entre
los mundos espirituales, humanos y naturales. También,
la síntesis de iniciativas de servicio diversas están
formulándose gradualmente en las mentes de pensadores espirituales
en todo el mundo. Sin duda y en el transcurso del tiempo, veremos
una mayor integración tanto a nivel interior como exterior
de estos grupos, respondiendo a la necesidad humana con cada vez
mayor destreza en acción y unidad de propósito,
y agrupando sus grandes recursos para el bien mayor.
El rayo 4 ocupa una posición peculiar; está a
mitad de camino, en el septenario de las energías. Juega
un papel importante en la vida de la humanidad, y lleva del conflicto
a la armonía o el equilibrio. Esta energía ayuda
a distinguir la verdad de la falsedad, a emerger los valores espirituales
a expensas de las preocupaciones materialistas. La armonía,
el equilibrio, la paz, cualesquiera que sea el nombre que le asignemos
es claramente una aspiración de la humanidad en este momento.
Los pueblos se hallan agotados de los conflictos sin cesar del
mundo y añoran la coexistencia pacífica.
Las olas de amor cósmicas (el rayo 2) fluyen por doquier,
fundamentando todas estas tendencias, cambios de conciencia y
actividad exterior, y alentándonos a las relaciones correctas
y a una conciencia abierta. Tal es el despliegue majestuoso, intrincado
e interrelacionado de la vida. Con todas estas influencias y la
creciente sensibilidad de la familia humana, no es sorprendente
que los pueblos estén confundidos y perdidos. Para ver
detrás de los acontecimientos externos y dar cuenta de
los patrones de energía subyacentes no es siempre fácil,
pero un más profundo entendimiento de los rayos sí
da, en parte, una pista sobre el misterio en despliegue de la
vida.
En nuestro trabajo de grupo planetario, Triángulos, tenemos
la oportunidad de ayudar a expresar los aspectos más altos
de estas energías de los rayos, tal que, entre otros patrones
espirituales, la entereza, las relaciones correctas y los descubrimientos
científicos altruistas puedan permear la convivencia humana.
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