FESTIVALES DE LA LUZ
La adoración y la reverencia al Sol han sido siempre el foco de la aspiración y del pensamiento humanos. En el Egipto antiguo, la adoración a Ra, el Dios del Sol, fue un sistema fundamental de la creencia: también sucedió así en las filosofías gnósticas y Orfica. Y en los Vedas Hindúes se dedicaron muchos himnos a Surya, el sol personificado.
Durante setenta años, los compañeros de todas partes del mundo habían trabajado, en el tiempo de la luna llena, en focalizar grupos unidos para recibir, mantener y distribuir energía espiritual, y para consolidar la relación entre la Jerarquía espiritual del planeta y la familia humana. Cada mes, cuando el sol y la tierra forman un camino directo de alineación, y la luna yace sobre el lado opuesto de la tierra al sol, se nos ofrece la oportunidad de aumentar las corrientes de la vida espiritual dentro de la conciencia humana.
Aunque estos festivales no pueden ser construidos como una adoración al sol; no obstante el origen de su inspiración y el propósito están directamente relacionados con el camino sin obstáculo que yace entre el sol y nuestro planeta. En este tiempo, la energía divina está especialmente disponible para la asimilación y expresión en la consciencia humana. Es como si se estableciese entre estos dos grandes centros de energía una corriente eléctrica gracias a lo cual la participación humana y la celebración en estos eventos celestiales llegan a ser posibles. Mientras el sol otorga su benéfico objetivo bajo la forma de luz y calor, sucede algo parecido en niveles mas delicados realizándose una función similar consistente en estimular la expresión espiritual dentro de la familia humana.
Hoy existe una gran necesidad de que gente pensante de buena voluntad, experimentada en la práctica de la mediación, se reúnan en estos festivales de luz. No debemos estar afectados por la existencia de desigualdades del mundo, o por que se dediquen excesivas sumas de dinero en esfuerzos filantrópicos, o por influir en asuntos humanos desde la posición de privilegio del poder. Probablemente, tengamos la oportunidad de dar unos minutos de nuestro tiempo cada mes durante el periodo de luna llena para reunirnos en pensamiento con el grupo universal y para trabajar con la corriente de vitalidad: las energías de vida solar.
Se sugiere que estos festivales constituyan el fundamento de un nuevo acercamiento a la divinidad, que sea la característica de la aspiración humana a Dios.
Todo cambio que tenga lugar en los asuntos de humanidad deben ser originados en consciencia. Consciencia es causal. Lo mas elevado es la inspiración de lo más bajo. Así, estos intervalos mas elevados del ciclo espiritual mensual proveen un punto focal para la distribución de energía divina para efectuar estos cambios necesarios en la consciencia humana que se reflejará mas adecuadamente a la vida dentro de la forma.
Como meditadores, damos la bienvenida a su participación en este Festival de la Luz. Para detalles adicionales, contactar por favor con la oficina central de Triángulos.
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